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Tema 6
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Denis MENJOT
Universidad de Lyon 2
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La Historia de la fiscalidad: nuevos enfoques
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> Poco a poco, los historiadores toman conciencia que "la fiscalidad no es
>solamente un asunto de t�cnica y, en consecuencia, su estudio no puede
>reducirse a los diferentes procedimientos utilizados para recaudar el
>impuesto2. Sin embargo si los estudios relativos a la fiscalidad han sido
>ampliamente difundidos a partir de los a�os '80, el balance
historiogr�fico es
>moderado y pleno de contrastes y la fiscalidad sigue siendo marginalizada en
>el campo de las investigaciones hist�ricas.
>
>1. Balance historiogr�fico : del estudio presupuestario al estudio del
sistema
>financiero.
>
> El acercamiento "presupuestario" sigue siendo a�n el mayoritario. En
efecto,
>todas las monograf�as urbanas -y cualquier ciudad que dispone de fuentes
>cuenta por lo menos con una - dedican obligatoriamente una parte a la
hacienda
>municipal, parte muy a menudo limitado a un an�lisis cifrado, siempre que lo
>permitan los documentos, de los diversos ingresos, seguido por un cat�logo,
>casi siempre sucinto, de los m�ltiples gastos, seg�n una tipolog�a propia de
>cada autor, lo que hace casi imposible toda comparasi�n.
> Algunas otras grandes l�neas de investigaci�n se evidencian recientemente :
>- an�lisis del impuesto, en tanto que mecanismo esencial de la construcci�n
>del Estado a fines de la Edad Media ;
>- estudio de la fiscalidad urbana (tipos de impuestos, evaluaci�n de la
>materia imponible, determinaci�n de las bases imponible y liquidable,
>modalidades de recaudaci�n y estructuras de gesti�n ;
>- relaciones entre fiscalidad municipal y fiscalidad de Estado, que
>constituyen dos sistemas fiscales vinculados y rivales ;
>- relaciones entre finanzas p�blicas y privadas ;
>- derecho de imponer.
>
>2. Nuevos enfoques: la fiscalidad como sistema.
>
> Este acercamiento conduce a reconsiderar la fiscalidad, que ya no se
>caracterizar� por su finalidad - cubrir los gastos - ni por sus
mecanismos -
>las t�cnicas de recaudaci�n - sino por sus manifestaciones - la
transformaci�n
>de los recursos privados en recursos p�blicos y viceversa -. Esta
aproximaci�n
>reintroduce al hombre no s�lo como sujeto pasivo en tanto que contribuyente
>sino como ser activo por sus estrategias. La deuda p�blica adquiere as� todo
>su sentido.
> Las haciendas p�blicas consituyen un medio para alcanzar, conjunta o
>paralelamente, objetivos financieros o intervencionistas. Al decidir
>cuidadosamente, por un lado, la tasaci�n y, por el otro, la redistribuci�n,
>los gobernantes pueden ejercer una acci�n general sobre la vida social y
>econ�mica en su conjunto y emplear la fiscalidad como un arma que utilizar
en
>su provecho.
> Estas nuevas orientaciones de la historia financiera amplian de forma muy
>sensible el campo de investigaciones y lo hacen mucho m�s complejo. El
>an�lisis indagador de las t�cnicas ya no constituye un fin en s� mismo
sino la
>etapa indispensable para la comprensi�n de los planteos y estrategias. El
>estudio de los gastos y de las diferentes formas de distribuci�n tiene tanta
>importancia para la comprensi�n de la l�gica del sistema como el de los
>ingresos. Todos los tipos de recaudaci�n - fiscales o no -, de deudas
p�blicas
>o flotantes, de empr�stitos, incluso las manipulaciones monetarias, aparecen
>como transacciones y el arrendamiento se muestra como una combinaci�n de
>estrategia privada y p�blica.
>
>
>3. Propuestas metodol�gicas para interpretar la documentaci�n disponible.
>
> Se impone una cr�tica rigurosa de las fuentes disponibles a fin de
determinar
>las aportaciones y los l�mites de los documentos, cuyo nombre gen�rico
oculta
>realidades muy diferentes. Pienso en todos esos padrones de bienes, de
>cuant�as y de tributaciones y en todos esos tipos de libros de
estimaciones de
>fortunas : cadastres, estimes, compoix, manifests, catasti. Las
>especificidades son m�ltiples de una ciudad a otra y de una regi�n a otra.
> Los problemas metodol�gicos son numerosos. La determinaci�n de una
tipolog�a
>com�n de gastos se torna imprescindible a efectos de permitir la
comparaci�n a
>escala del Occidente medieval. La clasificaci�n tradicional de los impuestos
>en "directos2 e "indirectos", fundada sobre el criterio del hecho
generador y
>de su funci�n, deber�a dejar su lugar a una clasificaci�n econ�mica que
>tomar�a como criterio el elemento esencial del hecho fiscal, esto es, la
>fuente econ�mica alcanzada por la imposici�n. Se distinguir�an as�, por un
>lado, los impuestos sobre el capital (inmueble y mueble) y la renta y, por
>otro lado, los impuestos sobre el gasto, que englobar�an todos los tipos de
>sisas e imposiciones que afectan a la producci�n, la circulaci�n y,
>prioritariamente, el consumo de productos.
> El tratamiento gr�fico de la informaci�n cuantitativa no ha sido objeto,
>hasta el presente, de una seria reflexi�n. Cada uno utiliza - muy a menudo
por
>h�bito o por pereza - gr�ficos que sirven para ilustrar m�s que para incidir
>en una demostraci�n. Es el caso de los famosos "quesos2, que indudablemente
>procuran un placer est�tico, sobre todo, cuando se presentan en colores)
pero
>que a menudo se revelan poco legibles. Los histogramas son preferibles a
>condici�n de utilizar, para las clasificaciones cruzadas (por ejemplo, la
>evoluci�n de los ingresos o gastos en un per�odo dado), un logicial de
>an�lisis de una matriz de datos que tiene la inmensa ventaja de permitir un
>estudio razonado, a la vez, de cifras absolutas, c�lculados en l�nea y
>porcentajes, dados en columna.
> Como la comprensi�n de un fen�meno no se desprende jam�s de la
acumulaci�n de
>casos excepcionales, m�s que hac�a amplios estudios comparativos, yo me
>inclinar�a por estudios "comunes", estableciendo cuestiones precisas a las
>cuales cada historiador, a partir del an�lisis de su corpus particular,
>deber�a esforzarse en aportar respuestas. Convendr�a, creo, colocar estos
>estudios en la aproximaci�n renovadora de la que habl� precedentemente,
que se
>interesa por las transacciones, las racionalidades y las estrategias
fiscales.
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