En el marco interdisciplinar del Curso de posgrado “Historia, teoría y  método de las humanidades y las ciencias sociales” de la Universidad de  Santiago de Compostela, Carlos Barros imparte un seminario de 10 horas sobre  “La sociabilidad académica en la era global “, a partir de la experiencia de  Historia a Debate.

 

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Día 31/1/07

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Título I: La sociabilidad académica en la era global a partir de la experiencia de red temática Historia a Debate. ¿Cómo adaptar nuestras disciplinas en cuanto a su sociabilidad al siglo XXI?

 

Carlos Barros
Universidad de Santiago de Compostela

Vamos a definir lo qué es sociabilidad, vieja, nueva, las formas que tradicionalmente que han adoptado el asociacionismo de los profesores, de los investigadores de nuestra disciplina y en general en todas las disciplinas. Nos vamos a referir como ejemplo sistemáticamente a nuestra experiencia en historia y en general a las ciencias humanas y sociales. En cuanto a las formas de sociabilidad no creo que nos diferenciemos excesivamente del resto de las disciplinas académicas y de las ciencias duras, naturalmente con algunas peculiaridades que también se dan en el sistema académico de las humanidades y de las ciencias sociales.

Hablaremos de las dos innovaciones que se han dado últimamente, una de tipo teórico en historia y filosofía de la ciencia a partir de Thomas S. Kunt y la otra de tipo práctico sobre todo como consecuencia de la revolución en el mundo de las comunicaciones que estamos viviendo. En tercer lugar nos centraremos en la experiencia de más de una década o de casi ya década y media de Historia a Debate, nos vamos a preguntar por qué esta experiencia se ha dado en el campo de la historia y no en otras ciencias humanas y ciencias sociales, y por qué esta experiencia se ha dado desde el ámbito académico latino-europeo y americano y no desde el ámbito académico francés o inglés o anglófono, diría yo, con más claridad. Aquí daremos datos, hablaremos de las fases de la experiencia inéditas de Historia a Debate de sus características, de nuestras propuestas. Y por último de cómo la propia experiencia de Historia a Debate se tiene que adaptar a la nueva Web a la Web 2.0 en la que ya estamos, a la Web 3.0 en la que al parecer estaremos y el resto que se supone general para todas nuestras disciplinas y para la universidad. Este es un poco el esquema general del seminario.

Cumpliendo con el punto número uno, definición y formas tradicionales de sociabilidad, empezamos definiendo lo que es sociabilidad. Como pasa tantas veces en los términos de uso académico reciente, cuando decimos sociabilidad, palabra de origen sociológico pero que podemos y debemos extender al resto de las ciencias humanas y sociales, pues bien, cuando hablamos de sociabilidad en el diccionario encontramos por ejemplo en el diccionario de la Academia Española, que sociabilidad, es cualidad de lo sociable, es decir, la propensión a la sociabilidad a las relaciones sociales, por lo tanto remite al carácter de las personas. Podemos considerarlo una característica humana en general, que esta ya esta en la frase de los clásicos, de que el hombre es un animal político y un animal social por excelencia, pero se ve que no es una característica necesariamente innata  y necesariamente general cuando se ha inventado el término de sociable para aquella persona que tiene ese rasgo como más acentuado. Por lo tanto esa tendencia a lo sociable a la relación social que caracteriza el término de sociabilidad, es la acepción clásica que aparece en los diccionarios, pero el uso que le estamos dando en ciencias humanas y sociales no es ese, sino remite cuando hablamos de sociabilidad a las formas de las relaciones sociales a las formas de sociabilidad y eso si que no lo vamos a encontrar en los diccionarios, porque desgraciadamente no están necesariamente actualizados y será el término que explica digamos el título de este seminario, La sociabilidad académica en la era global, es decir, las formas de organización social en un ámbito académico referido, naturalmente a los profesores e investigadores aunque este es un tema precisamente donde los viejo y lo nuevo se diferencian, es decir, respecto a quienes son los componentes de la sociedad académica, ya veréis como esto cambia en el paso del siglo XX  al siglo XXI.

Es decir, que cuando hablamos de sociabilidad nos referimos a las formas de sociabilidad, en cultura popular las formas de sociabilidad pues se refiere a las tabernas, en las culturas tradicionales, pues la iglesia. En cuanto a sociabilidad política hay colegas que estudian la historia de la sociabilidad política desde los clubes revolucionarios del siglo XVIII, siglo XIX, hacia los partidos políticos contemporáneos, etc. Existe también una sociabilidad académica que es la que esta en el título sociabilidad académica no política, no popular y no religiosa, sino la sociabilidad académica, es decir, las formas de relación social que incluyen las formas asociacionismo de los académicos en el sentido amplio del término que utilizamos aquí, entendiendo por academia no la reales academia, naturalmente, sino entiendo por academia la universidad o los centros de investigación.

En cuanto a la sociabilidad académica tradicional vamos a hablar de las formas, de los ámbitos y de las funciones del asociacionismo académico. Probablemente sea una palabra reducionista, asociacionismo, de ahí que utilicemos el término de sociabilidad porque se refiere a las asociaciones que es una de las formas de relación social entre académicos de ahí que prefriéramos el término de sociabilidad que es mucho más amplio. Por lo tanto vamos a hablar de las formas, de ámbitos y de funciones de la sociabilidad académica, cuando digo tradicional, me refiero desde el punto de vista temporal a las que existen no digo desde que se funda la universidad en la Edad Media pero cuando menos a las que existen contemporáneamente. Que son tres: asociaciones o revistas y congresos, son las vías fundamentales de sociabilidad académica que están en vigor hoy en día y sobretodo esto es lo que nos interesa más que han un jugado un papel protagonista de una manera yo diría absoluta en la sociabilidad académica en el siglo XX.

Claro si hablamos de asociaciones o revistas y congresos, eso quiere decir que diferenciamos esto de la estructura académica universitaria común a todas las disciplinas que tienen sus nudos, es decir, tiene sus formas de organización en los grupos de investigación, las áreas de conocimiento, los departamentos, las facultades, las universidades. Esto no lo llamaríamos, aunque es sociabilidad también, naturalmente, no lo llamaríamos en sentido estricto, sociabilidad académica para el objeto de este seminario sino simplemente estructura universitaria, si queréis formas de organización académicas objetivas, que forman parte del sistema universitario, del sistema de investigación a las cuales estamos digamos obligados a pertenecer. Es decir, que la voluntariedad y la obligatoriedad de las formas organizativas es fundamental para el objeto de nuestro seminario, es decir, nos vamos a concentrar en las formas de organización voluntaria que son en mi opinión las que dan dinamismo a nuestra disciplina. Es decir, un profesor o un investigador pertenece a la estructura universitaria en función de su propia formación y su propia especialización, primero en su propia formación, licenciatura, su propia especialización, la fase de doctorado y mucho más accediendo al cuerpo de profesores e investigadores, cuando se accede al cuerpo de profesores e investigadores a través de un concurso o una oposición, entonces uno pertenece a una formas organizativas universitarias que son independientes de la propia voluntad individual y colectiva, bueno colectiva, relativamente porque se pueden cambiar pero realmente el poder de decisión para cambiarlas esta más bien en el ámbito político que en el ámbito exclusivamente académico, todos sabemos que eso se cambia a través de leyes  donde la universidad en el caso español a través del consejo de rectores tiene la oportunidad de dar su opiniones pero depende en definitiva todo cambio de la estructura académica de una voluntad política. Esto es el porque nosotros nos referimos a las formas voluntarias de sociabilidad académica porque no dependen de ninguna decisión política, sino de la propia voluntad y autodeterminación, por emplear un término ajeno al leguaje académico, pero perfectamente aplicable en este caso, porque depende de la propia voluntad y autodeterminación de los profesores y de los investigadores, decíamos, las asociaciones, revistas y congresos.

Las asociaciones, las revistas y los congresos, dependen a su vez del ámbito o de la escala de  pertenencia de los profesores investigadores que la forman y la fundan, las asociaciones, las revistas y los congresos desde el punto de vista de la iniciativa organizativa y de la participación de académicos. Estos ámbitos los dividimos en tres, el ámbito de la especialidad, el ámbito nacional y el ámbito internacional, mezclándose si queréis un poco, pues un sistema de clasificación temático con un sistema de clasificación de escala, es decir, espacial, si queréis geopolítico. Decir que el ámbito de aplicación de las formas de sociabilidad académica de los que hacia referencia; las asociaciones, las revistas y congresos, tiende a ser la especialidad en primer lugar, es decir, que las asociaciones, revistas y congresos suelen ser de especialidad  temáticas generalmente y el caso nuestro historiadores, cronológica o bien académica desde el punto de vista de la estructura universitaria, bueno, quiero decir con esto de que hay determinadas especialidades temáticas o cronológicas que han generado estructura universitaria desde el momento que definen pues un área de conocimiento o un departamento o una facultad y por lo tanto en ese ámbito se constituyen y se desarrollan asociaciones, revistas y congresos.

Esta tendencia general a asociarse a través de la especialidad, por ejemplo en el campo de las asociaciones esta muy generalizada en Europa, donde pues, tenemos asociaciones en el campo de la arqueología, de la prehistoria, de la historia antigua, de la historia medieval, de la historia moderna, de la historia contemporánea, pondré siempre ejemplos de historia que son los más cercanos a mi pero esto con toda seguridad que se puede extender a otras disciplinas. No existe, por lo menos no es general en Europa, asociaciones de ámbito nacional, en el campo de una especialidad sí, pero me refiero en el campo de una disciplina, para la historia por ejemplo aquí no existe una asociación española de historiadores como en Estados Unidos, la American Historis Asociacion por ejemplo, que tiene una enorme tradición y no es el caso en España y en Europa donde existen fundamentalmente asociaciones de tipo especializado, etc. Creo que en general, esto refleja unas tendencias corporativas por especialidad en Europa más fuerte que en América, tanto América del Norte del Centro como del Sur en mi opinión.

En tercer lugar, la escala internacional, puede estar representada ya desde principios del siglo XX por el Comité Internacional de Ciencias Históricas, que a su vez realiza congresos cada cinco años en ciudades y países distintos desde hace ya varias décadas puede ser para la disciplina de la historia el ejemplo de sociabilidad académica internacional de carácter general y no por especialidades. Lo mismo que se dice para las asociaciones vale para las revistas y congresos obviamente, en el sentido que las revistas tienden a una tendencia de especialidad aunque existen para el campo de la historia de ámbito nacional seria el caso de Hispania en España, una revista del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, también seria el caso de Annales, por mucho que tuviera siempre unas pretensiones internacionales que no se cumplieron demasiado, por lo que podemos encasillar a la Revista de Annales como una revista de ámbito nacional. Ahora proliferan bastantes las revistas de ámbito internacional con tendencia reciente a no sobrepasar el ámbito lingüístico propio, es decir, hay revistas en inglés, revistas en castellano, en francés, etc. que tienen una dimensión internacional pero donde se exige,  por ejemplo en el campo académico anglófono se exige el uso del inglés de una manera previa para la publicación de los trabajos, lo mismo podemos hablar de alguna   iniciativa en otros idiomas. También, existen revistas multilingües pero no es lo habitual aunque en cara  al futuro va ser en mi opinión, lo que se imponga.

En cuanto a realización de congresos pues también tenemos que hablar de un ámbito de especialidad, un ámbito nacional, un ámbito internacional según los casos, mezclando ambas cosas. Hay congresos de especialidad que pueden tener un ámbito local, nacional o internacional como bien sabemos, aunque lo que nos obligaría a clasificar de una manera más esencial los tipos de congresos, es que sean congresos digamos puntuales o que sean congresos frecuentes o sea periódicos, es una inferencia importante, porque hay congresos que se realizan una vez  y no vuelven a repetirse y hay otros como son el caso de Historia a Debate pero también los congresos del Comité Internacional de Ciencias Históricas pero también se dan en otras materias y en otras iniciativas cuando generalmente detrás de los organizadores del congreso pues hay algún tipo organización previa que puede ser una organización tipo asociación o tipo revista o sencillamente un grupo de colegas o una individualidad que de una manera periódica realiza congresos sobre una misma temática.

Hablamos por lo tanto de las formas y de los ámbitos, que se pueden mezclar como ya vimos. Esto es un listado no exhaustivo pero si fundamental porque estas son las tres vías de asociación o revistas y congresos de comunicación académica y de generación de consensos en las diferentes comunidades académicas por lo menos en el siglo pasado.

Las funciones de estas formas de sociabilidad académica tradicional varían desde la promoción hasta la investigación. Por lo tanto podemos hablar de tres niveles, el primero y con una característica más bien reivindicativa sería la función de promover y defender la historia como disciplina, el historiador como oficio cuando se trata de una sociabilidad historiográfica general o bien la promoción, defensa y reivindicación de una especialidad siguiendo con los ejemplos de historia, de una especialidad historiográfica pues que defina la temática de un congreso, de una revista o de una asociación. Esto es un primer nivel de la sociabilidad académica tradicional y un primer objetivo de las asociaciones, revistas y congresos que se realizan, por supuesto indispensables, que en momentos inclusos de problemas para una disciplina en su relación con la sociedad, pues este objetivo, es necesario que alguien lo cubra y lo cumpla y esto se a hecho de alguna manera sobretodo por parte de las asociaciones.

En nuestro caso, pues todos los problemas en España derivados pues de la perdida de horas de clases, de asignaturas como por ejemplo de humanidades, pues las lenguas clásicas o la filosofía, hay han jugado un papel importante las asociaciones de esas disciplinas y especialidades actuando incluso de intermediarios con los poderes públicos para esto que decíamos al principio, es decir, que mucho lo que tiene que ver con la organización académica pues se decide en términos políticos, entonces la sociabilidad voluntaria a la que estamos haciendo referencia aquí pues sirve para que existan los interlocutores públicos en los casos como este que decíamos en las horas de docencia que tienen que ver con los puestos de trabajo para los futuros titulados en las disciplinas de humanidades en el  bachillerato en España.

El segundo nivel de objetivos de la sociabilidad académica, claro, decimos tradicional, porque hemos decidido hablar fundamentalmente del cambio que se produce entre el siglo XX y el siglo XXI en las formas de sociabilidad académica pero claro estos objetivos con otros medios y con otros contenido tienen que atenderse igual en el siglo XXI y por lo tanto es la experiencia de la que partimos y a la que de todas maneras no renunciamos. Entonces este segundo nivel, seria el intercambio y las relaciones personales entre los propios académicos, esto todos lo sabemos que es muy importante, porque suele ser la primera motivación para que un profesor o un investigador pues se afilie a una asociación, para que se dirija o participe en una revista o asista un congreso como simple inscripto o como ponente, comunicante, conferencista como decís en América, verdad. En ese sentido no cabe duda que responde el intercambio académico y la ampliación de las relaciones individuales en la propia disciplina y dentro de la propia disciplina en la propia especialidad  responde una necesidad indudable de cada investigador y de cada profesor y por lo tanto ahí no vamos a explicarnos y a explicar mucho más.

El tercer nivel en el que tienen que comparecer estas formas de sociabilidad, tanto tradicionales como renovadas, es la investigación y la publicación, naturalmente cuando establezco un gradiente de menos a más entre los diferentes objetivos de la sociabilidad académica, pues tengo en cuenta que  investigar y publicar es la necesidad final de nuestra actividad como investigadores. En algunos casos se dice que publicar o morir. Investigar para un profesor universitario es fundamentar considerando que casi todos los sistemas de investigación en los países de nuestro medio pasan por la universidad. También existen centros de investigación de origen públicos ajenos a la universidad muy amplios como es el caso de Francia, menos amplios, desgraciadamente como en el caso español pero de todas maneras minoritarios porque la mayoría de las investigaciones que se hacen en  Europa y América se hacen en las universidades, desde luego en el caso de España es muy evidente por lo tanto en fin, es una de las características de la universidad europea de unir la docencia con la investigación. Por lo tanto, digamos más los congresos que las revistas y más las revistas que las asociaciones cuidan de facilitar las investigaciones y la publicación de las investigaciones y en algunos casos sirve de elementos orientador para esas investigaciones y como las asociaciones en muchas veces editan libros de historia y las revistas en si mismo es la fuente más habitual para publicar investigaciones en formato de artículo y después lo congresos pues son valorados principalmente porque las actas son una fuente de publicación y de conocimiento de las investigaciones de cada especialidad o campo científico se hace.

Por lo tanto en ese sentido la tercera función, investigación y publicaciones, de lo que se trata es ya para el futura, en fin claro, saber que formas que contenidos nuevos, decíamos tiene que asumir la promoción y defensa de nuestras especialidades, de nuestros oficios académicos, el intercambio de las relaciones personales entre los propios profesores e investigadores y sobretodo la manera de generar consensos, coordinar y publicar las investigaciones y sus resultados.

En el caso de las publicaciones esto tiene mucho que ver con algo que en los sistemas de evaluación en vigor se llama impacto de una investigación o de una publicación y de lo que también hablaremos porque eso esta vinculado a los sistemas de valoración de nuestras investigaciones a través de los sistemas públicos de los distintos países, pero no tanto, porque esta basado en un ranking de revistas y prestigio, que esta muy cuestionado entre los profesores por su rigidez y por su falsa jerarquía para nada contrastada con esos objetivos, sobretodo en los caso precisamente de las humanidades y de las ciencias sociales, de manera que este tema del impacto como otros de los que tenemos que hablar en este curso se ve severamente alterado con la evolución de las nuevas tecnologías, de manera que un artículo en una revista de alto impacto según los esquemas tradicionales puede ser perfectamente casi no leído por nadie y un artículo difundido por Internet a través de una Web por ejemplo, sin aval académico puede ser leído y difundido por miles y miles de profesores y estudiantes de todas las universidades del mundo, esa es una de las asignaturas pendientes en este tema de la ilusión de las nuevas tecnología que tiene nuestras universidades en el momento de la evaluación de la investigación y de las publicaciones que producimos.

Como es obvio, aunque hablamos de sociabilidad, por lo tanto de colectivos sociabilizados, organizados alrededor de asociaciones, revistas y congresos pero que esta formado por individuos y individuos que tienen intereses académicos posiblemente hoy en exceso y eso en parte es responsabilidad del propio sistema que nos cobija, pues en lo fundamental, son individualistas. Por lo tanto aquí nos encontramos que la generación de estos espacios de sociabilidad y la participación de los académicos en estos espacios de sociabilidad nos remite a una motivación individual colectiva, remite a una dialéctica entre el currículum vitae y su promoción por un lado y el saber, el conocimiento y su promoción por el otro lado. Alguien podría decir que ambas cosas es lo mismo que cuidando el currículum individual con eso ya se aporta al saber y el conocimiento pero eso no es cierto. Porque el currículum en función de los sistemas de evaluación que hoy tenemos puede ser muy valorado académicamente y no aportar suficientemente a un nuevo conocimiento a un nuevo saber en esa especialidad, en esa disciplina  todos lo sabemos  y es algo de lo que no podemos escaparnos porque en el medio académico es difícilmente se puede escapar a una necesidad de escapar y promover  el propio currículo porque eso depende el propio puesto de trabajo y la promoción en el y por otro lado forzosamente, tiene que ser contrastado con plataformas de organización académica que aseguren que del objeto individual y colectivo en nuestra institución es el fomentar el nuevo saber y el nuevo conocimiento sobre cada especialidad y lo que importa mucho más, sobre cada disciplina.

Es obvio que uno de los riesgos de la estructura universitaria, diferenciando la estructura  académica de la sociabilidad voluntaria es: el individualismo, el corporativismo y la fragmentación. De esos tres pecados capitales académicos no se libra la sociabilidad voluntaria, aunque  nace contra eso, es decir, los que forman una asociación, los que animan una revista y  los que organizan congresos, precisamente quieren superar el individualismo de la vida académica en algunos casos no siempre pero fomentar la interdisciplinariedad evitando el corporativismo y también por lo tanto, la fragmentación. Pero yo creo en general que las estructuras de sociabilidad tradicional de sociabilidad para nada nos permiten hablar que este es un tema superado. Es decir, que el hecho en si de que estas plataformas de sociabilidad académica en muchos casos sirvan solamente para fomentar los currículos individuales, el hecho en si de que estas formas tradicionales de sociabilidad académicas están organizadas corporativamente y la evidencia del escaso número de iniciativas interdisciplinarias que existen, nos lleva a concluir que en la transición de la universidad del siglo XX a la universidad del siglo XXI, heredamos estos tres problemas: individualismo, corporativismo y fragmentación. Para cuya superación yo creo que se crean mejores condiciones en la sociedad global de la información, que las que teníamos en la sociedad del siglo XX basada en el papel y en los medios de comunicación tradicionales.

La máxima expresión de sociabilidad académica en ciencias humanas en el siglo XX, son desde luego las tendencias, que también podemos llamar movimientos académicos o escuelas académicas en nuestro caso historiográficas que han dado vida a nuestra disciplina en el siglo pasado. No me atrevo obviamente a poner ejemplos fuera de las humanidades y de las ciencias sociales pero si se puede decir con toda claridad que la entrada masiva en las universidades occidentales en el siglo XX, en las universidades europeas y americanas de estas disciplinas, el hecho que se crearán licenciaturas en historia, en sociología, en ciencias políticas, en antropología, etc. Pues se lo debemos en gran medida a los movimientos académicos que han promovido y defendido estas disciplinas como instrumentos imprescindibles para el cambio social para el cambio histórico y que han demostrado en la práctica la utilidad social y la utilidad para la universidad como templo del saber de estas disciplinas pese que al final del siglo XX hemos vivido naturalmente, con el auge del neoliberalismo un retorno o una implantación de una serie de disciplinas más vinculada con el mundo de la empresa, paralela a esta promoción de estos estudios vinculados a las empresas paralelo a la crisis de las tendencias que animaron nuestras disciplinas en la universidad del siglo XX.

Por lo tanto esto es una de las mejores herencias que nos queda del siglo pasado. En el caso de ciencias humanas y sociales, hay tendencias comunes y tendencias específicas de cada disciplina. Desde luego muy destacadamente una tendencia común es el marxismo, el materialismo histórico que ha influido en todas nuestras disciplinas y ha jugado un papel muy importante para su difusión en la universidad y también para desarrollar una demanda y una oferta en sus estudios e  investigaciones sobre la historia, la sociedad, la política o la filosofía. Claro, no incluí las tendencias dentro de las formas de asociacionismo porque entre otras cosas se trata de una forma colectiva de intervención académica que no siempre tiene límites y formas definidas, esa es la cuestión, si bien con toda seguridad se puede decir que utiliza las revistas como forma de sociabilidad fundacional y principal. Eso si es una característica de la sociabilidad académica en el siglo XX que lo primero que hace un grupo de colegas que quiere hacer una propuesta sobre una  disciplina y normalmente sobre la relación de esa disciplina con la sociedad es fundar una revista, el caso paradigmático y no sólo para la historia, sino en general para las ciencias humanas y sociales con toda sinceridad es la Escuela de Annales, pero también otros como Parsons Preise que sin duda representa la historiografía marxista occidental más importante y otras porque eso sería extensible a otras corrientes en otras disciplinas.

Hoy naturalmente la vía para crear tendencias sin duda alguna es Internet pero durante el siglo XX fue crear una revista aunque también ha sido muy habitual pues a veces de la revista surge la asociación o bien es la asociación que crea la revista y desde luego también fue relativamente común que los animadores de una tendencia historiográfica o una tendencia en ciencias humanas o ciencias sociales organizaran congresos. Claro cuando diferenciamos tendencias de una forma académica de tipo estructurar como un área, un departamento, etc. pero también lo diferenciamos de una forma organizativa que aquí  llamamos forma de sociabilidad como asociación, revista y congresos, la mayoría de las revistas no están vinculadas a una tendencia, ni hoy ni en el pasado, y la inmensa mayoría de los congresos tampoco y las asociaciones más bien, tienen la tendencia de realizarse alrededor de una especialidad para nada, constituye una tendencia que viene definida porque los que participan en ella tienen unas posiciones en comunes en cuanto al método, a los conceptos, las teorías y la propia historia de la disciplina y en eso no nos distinguimos de lo que puede ser definir una tendencia, un movimiento o una escuela en un ámbito intelectual cualquiera, desde una vanguardia artística hasta un movimiento intelectual no vinculado específicamente a la universidad como pudo ser el existencialismo en un momento dado, etc.

A esto nos referimos para saber que hay una tendencia, pues tiene que haber representantes públicos, un órgano de expresión, una organización mínima, insisto no vale confundir con una especialidad o simplemente con un espacio de poder, generalmente las tendencias son espacios de poder pero los espacios de poder casi nunca son una tendencia sino que son formas de sociabilidad o ventajas alrededor del poder pero no siempre con un contenido intelectual que supera la ambición de poder  a ver si me explico o porque las tendencias la ambición de poder se entiende intelectualmente no como un sub-patrimonio de una instancia de poder. Le sigo diciendo que lo que caracteriza una tendencia, un movimiento, una escuela, una corriente en nuestra disciplina es sobretodo que el contenido supera la forma esto puede estar muy diluida y aun generando surgiendo de un espacio de poder ese poder no es un objetivo en si mismo sino que es un medio para desarrollar un programa, sea académico o sea intelectual, etc.

Con esto hemos repasado el concepto de sociabilidad, las formas, ámbitos y funciones tradicionales que tenemos que readaptar a la nueva sociedad global y la dialéctica entre lo individual y lo colectivo. Así como lo que llamamos máxima expresión y máxima herencia, diría yo, de la sociabilidad académica en las universidades del siglo XX como son las tendencias, los movimientos y las escuelas sean historiográficas, sociológicas, antropológicas, etc. donde yo pueda resumir todo lo que ha significado para nuestra disciplina para la universidad y yo diría, para la sociedad y la cultura del siglo XX pues hablamos ya del marxismo pero pensemos también en el estructuralismo pero antes de eso en el funcionalismo o la hermenéutica, etc. Uno de los peligros mayores de la tabla rasa que los postmodernos más radicales nos proponen de lo que fue el siglo XX en términos ideológicos, intelectuales y académicos, unas de las críticas mayores que tendríamos que hacerles es que se olvidan de lo que a supuesto como punto de partida de cara al futuro estas tendencias intelectuales y académicas en una época además donde la sociedad y la academia han marchado juntas para bien o para mal en muchos momentos.

Bien, volvamos al tema de las formas, de los ámbitos y de las funciones, sobretodo el tema de las formas de comunicación académica que tienen que ver con las formas de comunicación de la academia con la sociedad lo que hemos hecho mención hasta ahora, pero que es muy importante. Una de las características de las formas tradicionales de sociabilidad académica es que favorecen la separación academia y sociedad. Las asociaciones son sagradas a los que no cumplan los criterios de pertenecía habituales al profesorado, al sistema académico, raramente una asociación permite que alumnos se inscriban aunque no exista un filtro digamos coactivo pero si es cierto que  las asociaciones existen para profesores e investigadores, igual que en publicaciones y revistas, en los congresos incluso existe toda pues una jerarquía en el sentido de que por supuesto un estudiante como dicen en Argentina, un estudiante avanzado no puede participar más que como inscrito lo cual yo no digo que sea incorrecto pero que probablemente en algún caso convendría hacer alguna excepción y de todas maneras en los coloquios por lo menos en los congresos de Historia a Debate resulta muy evidente cuando un alumno pues tiene algo que decir tan importante que podría ser intercambiable con los miembros que están en la mesa, eso nos ha pasado en Historia a Debate. Hablando quien publica en revistas, quien participa en congresos pues son los que consideramos que forman parte establisman académico del sistema académico y decía que en los congresos existe cierta degradación, es decir, por ejemplo entre comunicación, ponencia, conferencias, etc., de manera que un joven investigador pues presenta una comunicación pero para presentar una ponencia pues es necesario ser un profesor, etc., y una conferencia plenaria, naturalmente pues exige mucho más, en cuanto a ser un investigador o un profesor ya consagrado, etc.

Yo en esto no voy a tirar piedra contra mi propio tejado, naturalmente, porque la universidad esta basada en la relación profesor y alumno. Además, si lo dijera no me creerían pero si es cierto que hay que contrarrestar esta tendencia en nuestros congresos de Historia a Debate, ya en los dos últimos no hemos hecho diferencias entre comunicaciones y conferencias porque pensamos que cada barco debe aguantar su vela y porque no siempre tener muchos años de experiencia en investigación quiere decir que uno presenta cosas muy nuevas, muy interesantes, desgraciadamente. Porque ojala tuviéramos ya en edades avanzadas la misma frescura y el mismo entusiasmo para producir conocimiento nuevo y después, porque con una frecuencia que me gustaría que fuera mayor  pero que es real que un joven investigador tiene mucho nuevo que decir. Pues entonces en ese sentido ya cada vez más reservamos las conferencias plenarias más bien ya a colegas que por razón de su edad que son bastante discutible o porque en mi caso como soy organizador del congreso, pues bueno ya tengo ahí naturalmente, en mis propios congresos ese privilegio, del que además por otro lado difícilmente me pueda escapar, pero si fuera por eso también eliminaríamos las conferencias plenarias que ya están en la última edición de hace dos años tuvieron más bien carácter de homenaje para los profesores que la impartieron, que otra cosa.

Por lo tanto yo hablaría de cuatro defectos de la sociabilidad académica tradicional como medio de promover consenso e intercambio en una comunidad académica. El primero ya hemos hecho referencia, es decir, que no facilita relación con la sociedad, quien lee y quien no, primero porque son asociaciones endogámicas de la propia especialidad o de la propia disciplina y las revistas no las leen generalmente más que los propios especialistas y los congresos, generalmente para académicos y están al margen de cualquiera que este interesado en participar en el.

El segundo problema, es que es un sistema de comunicación extraordinariamente lento, porque se basa en el correo postal, en las publicaciones en papel y en los viajes por los medios de comunicación del siglo XX. El correo postal es extraordinariamente lento y caro, digo caro, porque hoy enviar la convocatoria de un curso, como el nuestro por ejemplo o un congreso por un correo postal sobre todo internacionalmente es extraordinariamente caro y lento por lo que tarda en llegar una carta nos ha pasado en algún congreso de Historia a Debate que llega la carta a América cuando ya el congreso se realizó. Y no creáis que lo distribuimos con breve plazo de tiempo lo que pasa es que por problemas de dinero alguna vez ha ido por barco, las cartas. La publicación en papel difícilmente ya una editorial te da un plazo inferior a dos o tres años para publicar un libro y el propio sistema de edición, de maquetación, de corrección de erratas, etc., lo hace extraordinariamente lento de manera que cuando se publica un libro, un artículo, unas actas pues  ha podido pasar años, generalmente pasan años desde el acontecimiento que le dio origen a esas actas o  desde el momento que el propio autor redactó el artículo o el libro. Que decir de los viajes, bueno, una de las dimensiones de la revolución de las comunicaciones, que generalmente nos estamos refiriendo a Internet, cuando hablamos así o a la televisión o etc., pero sin embargo también eso tiene que ver con que los viajes en avión pues se están multiplicando y el precio ahora es muy inferior y facilitan las cosas para la comunicación académica también. De todas maneras si nos atenemos a lo que ha sido el siglo XX, naturalmente todos sabemos, nosotros lo hemos sufrido la dificultad para organizar un congreso internacional por lo enormemente caro que es el pagar los boletos los viajes a los que pudieran participar, igual pues a la hora de fomentar las relaciones internacionales dentro de ese apartado de intercambio que es una de las funciones de la sociabilidad académica tradicional.

El tercer defecto de la sociabilidad académica tradicional sería su excesiva jerarquía, es decir, no tienen digamos el mismo nivel de jerarquía en cuanto a organización que a la estructura académica normal, donde la antigüedad y el estatus, generalmente pues siguen siendo la norma para organizar la vida académica sobre todo en el ámbito de la docencia pero también en ámbito de la investigación. Claro en la zona de sociabilidad voluntaria no afectan tanto pero aun así cuentan bastante en el sentido que la creación de asociaciones, revistas o organización de congresos corresponde más bien a la parte alta de jerarquía académica que a la parte media y baja, aunque naturalmente es mucho más fácil organizar un congreso, lanzar una revista, incluso crear una asociación que digamos algo que ya es tarea casi imposible promover un área de conocimiento nueva o cambiar la estructura departamental o cualquier cambio que se quisiera introducir en la estructura universitaria. Hay más facilidad para la circulación interna pero aun así esta ésta muy cargada por la propia jerarquía de las relaciones entre profesores e investigadores existente en nuestra universidad, en todas las universidades. Pero esta jerarquía, es además externa y tiene que ver con las relaciones entre la academia de diferentes continentes y diferentes países, probablemente este sea el problema mayor que tiene resolver la buena globalización, es decir, que la hegemonía sobre todo en el ámbito internacional de las formas de sociabilidad académica pues tiene que ver muy directamente con la hegemonía que determinado país o determinado continente puede tener en un momento dado tener en la política y en la economía mundial. De ahí, pues todos sabemos que en el siglo XIX pues el foco y el centro de la sociabilidad internacional y también de las tendencias estuvo en Alemania, pues en el siglo XX en Francia y ha derivado hacia el ámbito anglo-americano, primero inglés y después el norteamericano, pues ya en las décadas finales del siglo XX.

De manera que no podemos decir que un buen contenido pues escrito en español pues tenga la misma proyección que si esta escrito en inglés y antes si estuviera escrito en francés. Es decir, existe un centro y una periferia y en este caso hay una paralelismo evidente entre lo que es centro y periferia, en el ámbito geopolítico y económico y en el ámbito académico y en nuestro caso historiográfico. Esa es una de las características del siglo XX y por tanto hay una replicación, se emitan en la sociabilidad académica en lo que ya existe en las relaciones sobre todo internacionales entre economía, política, países y políticas públicas de países.

El cuarto caso y termino. Es decir, insistiendo en lo caro que resulta el sistema de sociabilidad académica tradicional. En una asociación hay que pagar cuotas para pertenecer a ella, con lo cual se valora sobre todo la ventaja personal que eso supone para el suscritor, aleja esa posibilidad a los jóvenes que no tienen la misma capacidad adquisitiva y en fin, supone un handicap, claro, para la expansión de una asociación, si lo comparamos sobre todo con la gratuidad en Internet. También, volvemos otra vez al caso de las publicaciones en papel, que han encarecido extraordinariamente, hoy lo que cuesta el papel, lo que cuesta imprimir un libro es una cantidad desorbitada en opinión de cualquiera y hasta que el proceso de digitalización de libros se imponga como pretendemos y como queremos y como se esta haciendo ya, pues este problema no se podrá resolver completamente.

Y otra vez volvemos al tema de los problemas de los viajes y de  los desplazamientos.  Por lo tanto en cara al siglo XX, en el tránsito del siglo XX a la sociedad global de la información, tenemos que resolver en cuanto a formas y ámbitos de sociabilidad académica estos cuatro defectos, separación entre sociedad académica y sociedad civil, lentitud en los procesos de comunicación internas, jerarquía interna y externa en las formas de sociabilidad y el precio, el precio en dinero que supone tanto desde el punto de vista individual como para las propias instituciones. El factor económico es disuasor en cuanto a lanzarse a grandes iniciativas de sociabilidad imposibles por razones económicas en el siglo XX y hoy factibles gracias a la revolución tecnológica en el mundo de la comunicación.

Adelanto y termino ya, para dejar aquí esta primera parte del curso. Nosotros en Historia a Debate somos partidiario de un nuevo paradigma mixto que sea digital y presencial al mismo tiempo, es decir, de combinar las formas nuevas con las formas tradicionales de sociabilidad académica.

Día 31/1/07

Transcripción audio 2

 

Tema II: La sociabilidad académica en la era global.

 

Carlos Barros
Universidad de Santiago de Compostela

Hoy estamos disfrutando de dos innovaciones recientes, que tienen que ver con la comunicación inter-académica y que tienen que ver también con la teoría en lo que afecta al ejercicio de nuestras disciplinas. Estas dos innovaciones, recientes, sobre todo recientes en su difusión y su accesibilidad son inseparables entre sí. En el primer caso se trata de una innovación, una novedad histórica y práctica que tiene que ver con el mundo de las comunicaciones, donde nosotros, vivimos en una situación de privilegio porque la universidad es quién primero se ha beneficiado, de lo que a supuesto estos avances, pensemos en primer lugar en Internet, pero también en el mundo multimedia. De esto hemos hablado y advertido de que calificamos de tradicional determinadas formas de sociabilidad, porque pesábamos en que hay posibilidades nuevas y que estás están relacionadas con Internet, en primer lugar, aunque no solamente.

Una segunda innovación que es anterior, pero no menos importante, anterior relativamente. Es la posibilidad de una historiografía, teoría  y epistemología de las humanidades y de las ciencias sociales que vaya más haya del positivismo decimonónico, me refiero a que hay un antes y un después en la percepción y el estudio de nuestras disciplinas, a Thomas S. Kuhn, que explica que a partir de él, se ha creado la sociología de la ciencia  y aquí ya dijimos que la sociabilidad es un término sociológico aplicado a la ciencia, es decir a la propia disciplina y eso fue posible a partir de las aportaciones de Kuhn en el ámbito de la epistemología y la filosofía de la ciencia.

Por lo tanto esto me obliga explicar cuales son estas novedades, más conocidas en el campo de la sociedad de la información que en el campo puramente epistemológico. Algunos creen que es una opción personal, adherirse a los planteamientos de Kuhn y cuando yo creo que no. Creo que es una necesidad. Y en ese sentido uno de los efectos de la lentitud de la sociabilidad académica tradicional en la generación de los consensos, es que un autor para que sea un clásico tiene que haber muerto y pasar décadas de su muerte y décadas después de su muerte tendrá un reconocimiento general y entonces hoy ya, hace ya mucho, tuvieron que pasar casi un siglo para que Carlos Marx fuera considerado un clásico de las ciencias sociales, un siglo después de su muerte.

Hoy no podemos permitirnos eso hoy, porque la historia hoy va muy acelerada en el tiempo que nos toca vivir, y nosotros no nos podemos permitir el lujo de enterrar a los que aportan cosas nuevas, para que sean aceptadas universalmente. Creo que algunos se equivocan, Thomas S. Kuhn y la historia y filosofía de la ciencia postpositivista, es una necesidad para el que quiera estar al día hoy. No es una opción personal, que unos podemos asumir con más entusiasmo con menos entusiasmo, y yo soy de Kuhn, y tú eres de otro autor importante que haya aportado teorías importantes, sobre un tema u otro. En ese caso, creo que nos encontramos ante un clásico reciente, entre otras cosas, porque sino no entendemos lo que nos esta pasando como componentes de una disciplina y seguimos arrastrando el viejo positivismo decimonónimo, que nos hace impermeables a los cambios que suceden en la sociedad  y a los cambios que estamos viviendo en nuestra propia disciplina.

Dicho eso, frente al seticismo de algunos, que pueden estar oyendo y ovacionando lo que yo digo, pero también a lo mejor tengo que esperar a morirme para que entiendan que sin Kuhn, no se  entiende y comprende la evolución de nuestras disciplinas. Otros aplican  sus descubrimientos a la evolución de la sociedad y a la evolución de la historia, bueno todo es factible y toda herramienta conceptual para entender de dónde venimos y adónde vamos, pues es valida. Pero todo es un sistema de conceptos y teórico, que fue creado para estudiar la evolución de las disciplinas, fundamentalmente de las disciplinas científicas y de las disciplinas académicas, pienso que su utilidad fuera de ese ámbito es un error, mucho más cuando para la evolución de la sociedad pues tenemos otros conceptos y otros sistemas teóricos que han sido exitosos o han fracasado, pero ya veremos en que medida, en primer lugar me refiero claro, al marxismo, pero no sólo.

Entonces en ese sentido, estoy obligado que para entender, que los medios digitales de comunicación sino no se combinan con un nuevo concepto de lo que es nuestra disciplina y su devenir, pues no nos sirve de mucho para cambiar la sociabilidad académica. Es decir, para ir a la par en nuestras disciplinas de los cambios que estamos viviendo fuera de la universidad, de los cuales la universidad no puede escapar y más bien, debería ir vanguardia de esos cambios, a si ha sido otras veces a lo largo de la historia se ha ido en vanguardia de los cambios sociales, cambios culturales, en este caso de los cambios comunicacionales. Para eso necesitamos una teoría sobre la evolución de las disciplinas y eso afortunadamente esta a nuestro alcance, pero si somos capaces sobre todo de asumirlo de una manera critica. Yo soy contrario, en el caso de Thomas Kuhn o cualquier autor clásico, yo creo que Kuhn es un clásico reciente, pero clásico. Soy contrario aun seguimiento mimético, religioso de reiteración de las citas de lo que a escrito Kuhn, que en este caso además no tendría mucho sentido porque las consecuencias de sus aportaciones a la historia y filosofía de la ciencia, yo creo que han superado sus objetivos previos, él fue el primer sorprendido del impacto de sus descubrimientos, del impacto aconticimental en la evolución de las disciplinas y del estudio de la disciplinas y de sus propios descubrimientos. Pero hay que decir que siempre ha presumido que él aprendió más de la historia que de la física, para crear nuevas herramientas que nos permitan entender el funcionamiento y la evolución de las comunidades científicas.

Por lo tanto, nada de seguidísmo religioso, sino reflexión crítica, de ahí que vamos a explicar los tres conceptos fundamentales que aporta Kuhn al conocimiento de las comunidades de especialistas y sus evoluciones, pero con rectificaciones y adiciones en algunos casos bastantes severas, derivadas de nuestra propia experiencia como investigadores de la historia de la historia, como historiógrafos, sí se puede decir y también en función de nuestra propia experiencia como historiadores  porque trata con temas que son muy propios de la historia como disciplina. Me refiero a estos tres conceptos:

 

  1. Concepto de paradigma
  2. Concepto de comunidades de especialistas
  3. Concepto de revolución científica

En ambos casos estos tres términos que es posible que otros autores antes lo hubieran utilizado  adquieren a partir de Kuhn nuevas acepciones en el caso de la palabra paradigma es superevidente.  Paradigma todavía hoy en los diccionarios es sinónimo de ejemplo, modelo o ejemplar en todos los diccionarios, sin embargo para Kuhn es: “Conjunto de valores y creencias que compacten una comunidad de especialistas”. Por lo tanto eso nos lleva más al concepto historiográfico de mentalidades de creencias y se trata de una segunda acepción propia de la filosofía postpositivista de la ciencia, que insisto que no esta en los diccionarios habituales, sí esta en los diccionarios en Internet, donde aparece esta acepción kuniana derivada de la historia y la filosofía de la ciencia, que es la que nosotros aplicamos fundamentalmente. A Kuhn se le ha criticado, a veces pasa que un autor de gran impacto, parece que es más criticado por lo que se escribe sobre él, que seguido. Es uno de los síntomas de los reflejos del enorme impacto y la enorme influencia que esta ejerciendo. En esto se dan los dos extremos. Autores que se siguen de una manera religiosa, herméticamente sin críticas ninguna que es lo peor que le puede pasar a ese autor y a su legado, y autores que solamente criticados, lo cual es entre esos dos extremos, lo cual esto segundo no crean que es tan más malo. Porque todo el mundo lo ha leído, lo ha criticado, porque al final lo que queda como precipitado es sus aportaciones, porque sus críticos y lo que han dicho quedan por lo general suelen desaparecer del escenario y lo que queda como precipitado es su aportación, lo cual no es bueno porque debería quedar para el futuro lo que ha aportado y la aportación de sus propios críticos.

Pero bueno cuando los debates se dan así de una manera extrema, no siempre existe así una síntesis que es un poco lo queremos hacer sobre la reflexión de Kuhn  concretamente en Historia a Debate de hecho algunos hablan que ellos son críticos con un Kuhn pero no con el que aplicamos en Historia a Debate o Kuhn-Barro como dicen a veces que aplico ya de una manera más individual yo, con la ventaja que podemos ofrecer como resultado la expansión de Historia a Debate como resultado de aplicación de estos conceptos de paradigma, comunidad y cambios de paradigmas, extraídos de Kuhn de una manera bastante alterada en mi opinión en el sentido positivo.

Por lo tanto el concepto de paradigma, son dos cosas. Es paradigma como modelo, que es lenguaje diario, coloquial. También, se puede y debe emplear en el estudio de las disciplinas, es decir paradigma en singular diríamos como modelo, en el caso de la física decía Kuhn que eso se refiere al modo de resolver los problemas y para historiografía para mí sería, una obra maestra de un autor importante de una corriente historiográfica importante, esto sería un paradigma en singular el paradigma en el sentido de modelo, de ejemplo, de referencia. Pero si se redujera eso el término de paradigma sino no introdujéramos la acepción inventada por Kuhn no estaríamos aquí hablando de eso, porque eso podríamos si fuera para utilizar el término de paradigma que aparece en el sentido del diccionario clásico pues lo utilizaríamos como sinónimo como ejemplo, de modelo, de referencia, en caso nuestro de obras clásica y nada más.

Si estamos aquí y estamos hablando del tema es porque él se refiere a como paradigma a esos elementos de metodología, teoría y reglas del juego que un momento dado sirven para organizar una comunidad de especialistas, claro que hay paradigmas hegemónicos y puede haber paradigmas no hegemónicos. La rectificación que hacemos en el caso de esto es que siendo la acepción de Kuhn una acepción plural, creo que no se debería emplear exclusivamente la acepción singular, paradigma en singular de ahí que yo soy más partidario de utilizar la acepción de paradigma común y paradigma compartidos. Porque sino se crea una confusión entre la acepción vieja de la palabra de paradigma y lo que estamos diciendo como contenido nuevo a partir de Kuhn.

Además, esa confusión se agrava en el caso de los colegas de mi generación, que es la generación del 68, que decepcionados, después de haber abrazado a veces posiciones políticas, pero sobretodo, también intelectuales  de tipo dogmáticos, cerrados, estructuralista. En mí caso no fue tanto, pero también, digo en cuanto a las razones, pero también participe de ese encantamiento y de ese desencantamiento, donde después algunos han derivado hacia posiciones que yo llamaría postmodernas de una manera de defender un nuevo paradigma la postmodernidad, por lo menos en el ámbito latino, es decir que no debe haber paradigmas, para proponer el suyo, que fundamentalmente esta muy bien definido, y fundamentalmente nos afecta  como fragmentación, descompromiso, etc. Y eso pasa en muchos ámbitos y el postmodernismo en eso se benefia de la ecuación que algunos establecen contra el concepto de paradigma que nos ofertado Kuhn entre paradigma y teoría cerrada, paradigma y dogma. Esto es una cosa que más que tiene que ver con la experiencia de gente mi generación más que desde luego con la acepción kuniana de concepto de paradigma como consenso. Incluso yo diría que contradice la definición inicial de paradigma en los diccionarios como modelo y ejemplo. Un modelo no tiene que ser cerrado y el ejemplo no tiene porque ser un ejemplo coactivo que se imponga jerárquicamente  y menos que lo imponga el estado en el ámbito académico, intelectual y de las ciencias sociales. Por lo tanto esta experiencia de mi generación que les cuesta trabajo imaginar el paradigma como consenso, nos obliga más si cabe a añadir a la palabra de paradigma para su aplicación a una disciplina humanística o una disciplina de ciencias sociales, añadir la palabra común o la palabra de paradigmas compartidos. Lo que pasa que un paradigma común puede estar hecho de paradigmas singulares y otro remitir a ejemplos concretos, etc. Lo que nos interesa el paradigma como consenso, tácitamente generado en una comunidad para garantizar su funcionamiento como comunidad científica.

Para los que hemos sido formados en nuestra tierna juventud en el marxismo, recordar que ya Antonio Gramsci, ha creado el concepto de hegemonía, separando el consenso de la fuerza. Esto más bien nos remite al consenso y a la hegemonía, que a la fuerza, a la imposición o el dogma y son razón. Debería ser innecesaria esta coletilla, pero yo que sé en que terreno me muevo, no lo digo por vosotros que sois jóvenes que se han formado en los ochenta y los noventa, pero los que somos deudores de los  años sesenta y setenta, y que estamos muy orgullosos de ello, que tenemos que cargar con todo lo positivo y con todo lo negativo de esa época gloriosa para nuestras universidades. Conseguir una cuota de influencia en la sociedad y en el cambio social, que hasta ahora no se ha vuelto a conseguir, por lo tanto sigue siendo un paradigma singular para la evolución sobretodo de la universidad como un organismo vivo, pero esto no quiere decir que ese orgullo no implique crítica o sobretodo autocrítica y la autocrítica va en ese sentido de aprovechar el concepto de paradigma como mentalidad, como consenso, como hegemonía para contrarrestar las viejas tendencias a la esterilidad dogmática y entender como explica muy bien Kuhn que una comunidad de especialistas lo que comparten no es una teoría, porque no todos piensan iguales, porque piensan diferentes, y sin embargo sobre la base de consensos  que por su flexibilidad hacen muy operativa nuestras disciplinas.

Cuando hablamos de las formas de sociabilidad es que tienen que darse cuenta que los paradigmas hegemónicos, mayoritarios y minoritarios se forman a través de esos hilos, muchas veces son invisibles que mueven las asociaciones, las revistas, congresos, los intercambios y las múltiples relaciones, que siendo a menudo difícilmente identificables y difícilmente seguirles. Sin embargo sus resultados son muy operativos. Porque las disciplinas funcionaron a lo largo de siglo XX, aceptablemente bien, con mucha eficacia y sobre todo en el campo en que nosotros nos movemos, humanidades y ciencias sociales, que se transformaron en unas disciplinas fundamentales en la universidad del siglo XX en prácticamente todas las universidades del mundo, gracias a los paradigmas que los alimentaron, tanto paradigmas de docencia, como paradigmas de investigación que es el lo que nos interesa aquí, conectados naturalmente con la sociedad.

El segundo concepto aportado por Kuhn es la comunidad de especialistas. Una comunidad de especialistas vinculada al mundo de la investigación, que nos permite hacer sociología de las disciplinas, sociología de las ciencias, porque en definitiva estamos hablando de una comunidad que se organiza de una manera tacita y no a la propia estructura académica. Para Kuhn, la verdad surgida de la empiria pasa por la decisión final de la comunidad de especialistas, por lo tanto le concede a la comunidad de especialistas, el papel de instancia decisoria de lo que es verdad o no lo es en un momento dado en el funcionamiento de una disciplina a la hora de propagarse y ser aceptado por el resto de los colegas los resultados de una investigación o de aceptarse o rechazarse determinado paradigma metodológico, teórico, etc. Esto es un cambio realmente muy importante, porque rompe con  la visión positivista, neopositivista, hay que recordar que Karl Popper es el fundador de la filosofía de la ciencia a mediados del siglo XX y al mismo tiempo el definidor y propagador de  un positivismo puesto al día, en el siglo XX lo que podemos llamar neopositivismo, aunque ese término también se utiliza para otros enfoques más vinculado con el positivismo lingüístico, etc.

Para ciencia sociales, ese neopositivismo del método hipotético deductivo de Popper, que remitía a resultado de la empiria para definir lo que es verdad y lo que no lo es en ciencia, eso queda trastocado de una manera radical con la aportación de Kuhn que no es de la empiria donde surja la verdad de una manera definitiva sino de la propia capacidad decisoria de la comunidad de especialista. Lo cual no quiere decir que la disciplina no tenga que ser empírica sino simplemente que un resultado empírico puede ser sajado por la comunidad de especialistas y al mismo tiempo, una propuesta teórica aunque se vea desmentida por los resultados empíricos, puede seguir siendo apoyada por la comunidad de especialistas. Entre otras cosas porque los resultados empíricos pueden ser absolutamente discutibles desde el punto de vista de su objeto, metodología y de la credibilidad de sus resultados, etc. De ahí que  siguiendo a Kuhn no podríamos de estar de acuerdo con el faszacionismo de Karl Popper, en gran medida a su antimarxismo, donde se intento explicar que una teoría, el materialismo histórico, si fracasa en la práctica, él se refería al sistema soviético, pues entonces eso invalidad la propia teoría inicial. Eso es una manera de colocar el poder decisorio en la verificación empírica por parte de las ciencias sociales eso es impugnado por los planteamientos de Kuhn diciendo que quién decide no es el resultado empírico aunque sea necesario, pero no suficiente para definir una verdad científica, sino el consenso que se establece entre la propia comunidad académica. El mejor ejemplo en ese sentido que tenemos en ciencia, no viene de las ciencias humanas, sino de las ciencias de la naturaleza, es el caso de la Teoría de la relatividad o de la Teoría del Bin Bang, en ambos casos ha habido desmentidos empíricos que no han sido aceptados por las comunidades científicas, entre otras cosas porque se decían que eran insuficiente que abrían que repetirlos y han apoyado con frecuencia los planteamientos lógicos de la lógica matemática de Albert Einstein o la Teoría del Big Bang, por encima de resultados empíricos que se cuestionaron.

Hay que investigar más, empíricamente, porque tenía más credibilidad para ellos, la lógica teórica y la hipótesis teórica inicial que algunas investigaciones empíricas que se hicieron. Eso a la larga si los resultados de la investigación empírica son reiterados y desmienten naturalmente la teoría previa que esta asumida por la mayoría de los académicos, ellos acaban cambiando esa teoría o como hacemos nosotros en el caso de  Kuhn introduciendo rectificaciones que pueden ser muy radicales. Quiero decir que lo que decide la verdad son en último extremo las dos cosas, la empiria y la creencia de los científicos. Pero en último extremo si hay que optar, Kuhn opta por el sujeto colectivo y académico que es la comunidad de especialistas.

La rectificación que nosotros haríamos al concepto de comunidad de especialistas por parte de Kuhn es triple. Primero, la ampliación a los practicantes de esa especialidad o esa disciplina que no son estrictamente profesores universitarios o investigadores de centros superiores, eso lo veremos, que es un poco la experiencia de Historia a Debate. En segundo, la introducción del debate como un elemento esencial en las comunidades de especialistas cuando menos en ciencias humanas y sociales más allá de los períodos de crisis, esto sí lo admitía Kuhn, pero decía que una vez accedido una situación normal pues el nuevo paradigma hegemónico hacia innecesario el debate, no lo decía con estas palabras, pero al diferencial el período de ciencia extraordinaria y ciencia normal, parecía como obvio que el debate era propio de momentos de crisis y momentos de ciencias extraordinaria, nosotros defendemos por nuestra propia experiencia de que no así al menos en aquellas disciplinas más vinculadas a la sociedad , a la política y a la cultura el debate se agudiza en los períodos de crisis pero debe continuar en el período de normalidad. Y en tercer lugar y eso es sorprendente, establecemos la relación entre comunidad de especialistas, sociedad civil y política, es sorprendente porque Kuhn, curiosamente que recoge de los historiadores e incluso del propio marxismo determinados conceptos, los sepa o no, sin embargo en este sentido le presta escasa atención a la influencia que sobre la propia comunidades académicas tiene la sociedad política y la sociedad civil, en el tiempo en el que ellos viven y eso en el caso de la historia, en el caso de la sociología, de la ciencia de la educación y yo diría en ciencias de la naturaleza. Pero donde no cabe duda que no se puede separar la formación de paradigmas en una comunidad de especialistas con el mundo que nos rodea desde luego es en el caso de las ciencias sociales y eso él no lo tiene excesivamente en cuenta, probablemente porque su atención esta siempre muy fijada en las ciencias de la naturaleza, en la física, en la química y en la biología, más que en las humanidades y las ciencias sociales.

El tercer concepto que es por el fue más conocido Kuhn, Revolución científica. Él dice simplificando mucho que “las disciplinas no evolucionan por acumulación sino por rupturas”, de hay que use el término revolución para referirse a los cambios de temas, enfoques y paradigmas en una comunidad de especialistas en un momento determinado. Es el momento donde teoriza período de ciencia normal y de ciencia extraordinaria en una disciplina. En una comunidad de especialistas los períodos de ciencia extraordinaria los podríamos llamar los períodos de crisis, y a los períodos de ciencias normales, son los momentos donde no existen crisis.

Él dice que un paradigma hegemónico, común o los paradigmas compartidos por una comunidad de especialista entran en crisis cuando se producen anomalías, avances de la investigación empírica que no son animados por esos paradigmas compartidos o entran en contradicción con esos paradigmas compartidos. También se puede ver de otra manera, es decir, unos paradigmas compartidos que en su momento dado y cumplen esa ley de rendimiento decreciente, cuando es un paradigma no se producen conocimientos nuevos. Por lo tanto se pasa  a un período de debilidad del paradigma, donde unos quieren seguir compartir ese paradigma y otros no, proponen paradigmas nuevos eso se puede prolongar durante un tiempo hasta que se llegue a una situación de ciencia normal, donde otra vez una serie de nuevos paradigmas compartidos y sobre un nuevo paradigma común garantizan la productividad y funcionamiento interno de esa disciplina.

Nosotros incluíamos dos rectificaciones al concepto de revolución científica en Kuhn. Una es referida es a esa alternancia entre el período de acumulación y de ruptura y otro referido a la propia relación del investigador de la propia disciplina en esta alternancia entre período de ciencia normal y período de ciencia extraordinaria. En el primer caso, proponemos que se tenga en cuenta que todo cambio de paradigma supone continuidad y discontinuidad respecto de los paradigmas anteriores, es decir, que hay cosas que continúan y hay otras que continúan, naturalmente las que continúan lo hacen en un contexto paradigmático distinto del original o al menos debería ser así.

Esto lo defendemos desde dos experiencias, una como historiadores y otra como historiógrafos, como historiadores el concepto de revolución según los últimos análisis se a hecho más complejo, es decir, los estudios sobre la Revolución Francesa, por ejemplo nos han llevado a la conclusión que hay elementos nuevos y elementos antiguos en  nuevo sistema que crea la revolución.  Y en el caso francés es muy evidente porque después de los jacobinos, naturalmente viene termidor y después, Napoleón Bonaparte. Después de la revolución viene la reacción sobre la base, de que sabemos que para los hemos vivido esos debates que el concepto de revolución permanente de León Trotsky muy voluntarioso y muy gusto para los que éramos jóvenes revolucionarios en ese momento no se corresponde con la historia, la historia demuestra que no hay un país que aguante una revolución permanente e indefinida. La propia sociedad necesita un momento que se llamó, que en el peor de los casos fue de reacción o por lo menos de estabilización del fenómeno revolucionario en un esquema estatal, que si estuviéramos aplicando a la evolución de la sociedad la teoría de Kuhn llamaríamos de ciencia normal, etc.

Entonces en ese sentido es cuando se ve en ese momento todo lo que se ha heredo del sistema anterior, la sociedad, la política no soporta una vuelta de tortilla, aunque la vuelta de tortilla es necesaria para que algunos cambios sobrevivan en cara al futuro y es que esto es en lo que no tienen razón los que piensan que el fracaso de las revoluciones justifican las reformas como la única vía para cambiar la sociedad porque las reformas  nunca hubieran triunfado sin planteamiento revolucionario y eso vale tanto para la sociedad como para la evolución de una disciplina. Es decir, que el palo, cuando lo llevas hacia el otro extremo, lo tienes que llevar, bastante hacia el otro extremo para que quede un poquito desviado de la posición que tenía al principio eso es una ley histórica que tiene que ver con la inercia de las sociedades que también podíamos hablar de un paralelamente de una inercia de las comunidades académicas y lo que lleva muchas veces, que él que quiera cambiar quiere cambiar en exceso  y después se produce un pacto entre lo viejo y lo nuevo y eso es lo que da lugar a la nueva realidad sea una realidad disciplinar o sea una realidad histórica.

Ha habido un fenómeno historiográfico, bueno, sigue todavía en vigor, en las últimas décadas del siglo XX, que se llamó revisionismo, que nació alrededor de la Revolución francesa y después se extendió a la inglesa y también a la Revolución rusa y etc., sobre la base desde posiciones generalmente conservadoras de aplicar el concepto de revolución en la historia y de explicar que lo que hubo más bien continuidad, es decir,  que se parecía más venía a decir Napoleón Bonaparte a Luís XVI que a Robespierre, lo cual no es verdad históricamente, obviamente, pero sobretodo si la comparación es con Robespierre y no con Dalton. Pero de todas maneras eso trajo como bueno de que nos obligo a revisar el concepto de revolución de una manera más compleja. Toda revolución resultado final, es un resultado mixto, donde lo viejo y lo nuevo se combinan y como historiógrafos lo sabemos muy bien porque la nuevas historias surgidas en los años sesenta, setenta, sean versión de annales, sean versión marxista, sean versión neopositivista de la nueva historia económica, lo viejo y lo nuevo se combinan en principio y a favor de lo nuevo naturalmente, pero eso no lo supimos ver en su momento o no se quiso decir en su momento. Por lo tanto era muy importante ver que detrás de las revoluciones científicas hay también continuidad, aunque claro que en el momento de cambio predomina la ruptura sobre la continuidad, pero no por eso es una cuestión baladí estudiar como se combinan ambos factores la reforma y la revolución, la continuidad y la discontinuidad en los cambios disciplinares.

Eso es muy importante si a diferencia de Kuhn nosotros nos consideramos parte activa de los cambios disciplinares que estamos viviendo y hay es donde nos separamos de Kuhn y pensamos por nuestra propia cabeza. Es decir, qué sucede cuándo vivimos un momento como el actual de cambios históricos que a su vez que son cambios que inciden en la universidad y nos obliga a enfrentarnos con debates y  con cambios en nuestras propias disciplinas. Hay podemos hacer dos cosas, como los historiadores clásicos que decían que hay que esperar que los procesos históricos terminen para poder estudiarlo o el mito positivista de que es necesario que pasen cincuenta años para analizar con parcialidad con objetividad un acontecimiento histórico. Eso aplicado entonces  a nuestra disciplina quiere decir que si nosotros vivimos como se vive digamos que más bien en los años ochenta y noventa una crisis en la historia y en todas las ciencias sociales, podemos notar, bien, esperar que ese proceso de cambio termine para poderlo estudiarlo o bien estudiarlo sobre la marcha y ser parte activa de ese proceso de cambio.

Esa opción no se la planteó Kuhn y es una cosa nueva que nosotros añadimos y rectificando sus conceptos de paradigma, comunidades de especialista y revolución científica, lo necesitamos para saber de dónde venimos, dónde estamos y adónde va en este caso la disciplina de la historia, pero también eso sería aplicable a otras humanidades y a otras ciencias sociales. Es decir, que nosotros somos jueces y parte de los cambios disciplinares que estamos siguiendo, nosotros somos y debemos ser, jueces y parte, de la aplicación del concepto de paradigma, comunidades de especialista y revolución científica, aunque con los cambios que estamos introduciendo preferimos decir, cambio de paradigma. Participamos al mismo tiempo que investigamos, yo diría y otros han hablado que tenemos que aplicar practicar una investigación participativa sobre la situación internacional de nuestra disciplina, cosa que hemos empezado hacer en el año 1993 y lo explicaré cuando entremos en los detalles de la experiencia de Historia a Debate. También cuando en 1999 lanzamos una encuesta internacional sobre el estado de nuestra disciplina en el mundo, investigamos con honestidad, con rigor, etc. Que si llegamos como corresponde a la odontología de la profesión del historiador  la situación actual de la disciplina, sin ocultar nuestro compromiso con los cambios que se están viviendo que son críticos, en algunos casos, porque algunos consensos son inadvertidos que se están produciendo y en otros casos, eso nos lleva hacer propuestas sobre donde creemos que deben ir los cambios que permitan salir definitivamente nuestra disciplina de la crisis o si queréis dicho de otra manera viene a ser lo mismo de los cambios que proponemos sobre donde debe ir nuestra disciplina en el siglo XXI.

Estas son las tres rectificaciones que haríamos a los conceptos de paradigma, comunidad académica y revolución científica o cambio de paradigma en el lenguaje académico más general de Kuhn.

Día 11/1/08

Transcripción audio 3

 

 

Tema III. La sociabilidad académica en la era global a partir de la experiencia de la red temática Historia a Debate.

 

Carlos Barros
Universidad de Santiago de Compostela

Vimos en las dos primeras partes pues, definiciones de sociabilidad académica, la diferencia entre sociabilidad académica tradicional y nueva y por otro lado, también como para la evolución y la realidad actual de las diferentes disciplinas académicas podemos servirnos de la historia positivista de la ciencia inaugurada por las posiciones o aportaciones de Thomas S. Kuhn ya en los años sesenta. Ahora tocaría en función de lo que vimos del tránsito de una sociabilidad tradicional a una nueva forma de organización académica de tipo voluntario, no me refiero a la estructura universitaria sino al cómo se organizan las comunidades académicas.

Ya dije antes de hoy que en Historia a Debate pesamos que lo nuevo esta en cuanto a paradigma de socialización académica esta en mezclar las formas tradicionales con las formas nuevas de alguna manera, siendo fieles a lo que decíamos en cuanto a rectificar la definición de revolución científica en Kuhn, es decir, que se trata siempre de un pacto entre ruptura y continuidad, en éste caso, Historia a Debate veréis que sigue utilizando las formas tradicionales en un contexto de un nuevos estilos de nuevos modos de comunicación académica.

Historia a Debate representa ya hoy, más de una década después del inicio de esta experiencia de una nueva historiografía con cuatro características. Se trata de una historiografía de paradigmas, se trata de una historiografía digital, se trata de una historiografía actual o inmediata y en cuarto lugar se trata de una historiografía comprometida. Decimos historiografía de paradigmas para diferenciarnos de la historiografía de autor y obras clásicas del positivismo e incluso de la historiografía que fue privativa de las nuevas historias de los años sesenta y setenta que es una historiografía de escuela de tendencia. En nuestro caso cuando decimos historiografía de paradigmas nos referimos a que el objeto de nuestra investigación son las corrientes colectivas y los autores y obras nos interesan en función de su rol en las corrientes colectivas.

Decimos historiografía de paradigmas porque el objeto de nuestra investigación, participante decíamos, es el conjunto de la disciplina y nos interesa de las diferentes corrientes, bueno por supuesto claro esta, sus paradigmas específicos pero sobre todo lo que comparten con las diversas corrientes o lo que divergen con las otras corrientes para entender el paradigma común y hegemónico que en un momento puede darle productividad y eficacia a una comunidad de especialista, naturalmente, en el momento en que definimos si somos capaces de definir unos paradigmas compartidos también vemos los que no lo son, bien porque han quedado marginados o bien porque son nuevos o bien porque son muy atrasados.

Por historiografía digital es obvio que es la implementación a través de la red. Por historiografía actual que nosotros llamamos más bien historiografía inmediata, pues nos referimos a que estamos analizando nuestra disciplina, historiografía es historia de la historia, es historia de los historiadores y sus corrientes y paradigmas. Pues estamos analizando historiográficamente no solamente el pasado, sino también el momento actual.

En cuarto lugar es una historiografía comprometida en un doble sentido, hacia la profesión y la sociedad. Hacia la profesión por lo que supone de defensa del oficio de historiador y también de impulso de la innovación en enfoques, sistemas y métodos que caracterizan a nuestra corriente historiográfica que tienen que ver con la anterior. Pesamos que el oficio de historiador en el siglo XX sino se sigue innovando pues pasa como tantas cosas en la vida que sino se avanza se retrocede y la posibilidad de retroceder esta al día hoy, hoy en día, valga la redundancia. Simplemente lo estamos viendo porque no pocos colegas que fueron marxistas y que fueron annalistas han vuelto a Leopoldo von Ranke, a la historia positivista y a la historia de las grandes figuras. Por lo tanto es un problema real, de ahí que el futuro de la profesión del historiador tenga que ver con su capacidad para mantener la innovación y para adaptarse al nuevo contexto que supone la transición del siglo XX al siglo XXI, probablemente una historiografía comprometida con nuestra profesión y con la sociedad.

En lo que toca al compromiso con la sociedad nos diferenciamos de otros que nosotros lo decimos de lo que fue característico de la izquierda historiográfica siempre y nos diferenciamos de lo que fue el compromiso historiográfico en los años sesenta y setenta, que en éste caso no se trata de un compromiso ideológico, de un compromiso de partido absolutamente legitimo por otro lado, sino con un compromiso que podemos y debemos compartir entre ideologías y militancias historiográficas con raíces ideológicas distintas. Me refiero al compromiso con un conjunto de valores, aprovechando que una de las dimensiones positiva de la globalización, es la globalización de valores universales de paz, justicia, igualdad y democracia que están siendo asumidas por las instituciones y antes de eso por la propia sociedad civil en los diferentes contexto, por lo tanto esto hace relativamente más fácil el compromiso del historiador con la sociedad, que tampoco es nada del otro mundo porque en el fondo como la inmensa mayoría de nosotros que investigamos e impartimos docencias en instituciones universitarios o centros superiores de investigación y en todas las universidades en su articulado y en sus estatutos consta que la universidad tiene que estar al servicio de la sociedad por lo tanto decir que la historia que se escribe tiene que estar al servicio de nuestros conciudadanos pues responde a una valoración mínima como universitarios y uno cada vez entiende menos que haya quien se rasgue la vestidura por ello. Bueno como los filisteo no, que se rasgaban la vestidura en una falsa indignación si recuerdo bien de la cataquesis cuando Jesús echo a los mercaderes del templo o cuando soltó en uno de sus discursos contra los filisteo absolutamente radicales que lo caracterizaron verdad, en su propia predicación.

Pues bien, entonces con estos mimbres de una nueva historiografía pues vamos a explicar o a poner un ejemplo de cómo las nuevas formas, más los nuevos fines producen nuevos sujetos académicos. Cuando decimos nuevas formas sobre todo nos estamos refiriendo a Internet y cada vez más a la comunicación audiovisisual, pero bueno sobre todo a Internet. De ese nuevo medio se podría decir lo que ha dicho ya hace mucho Malujan, de que el mensaje es el medio, es decir, que el cambio de forma supone ya en si mismo un cambio de contenido. Si a eso unimos a nuevos fines de la sociabilidad académica en este caso la internacionalidad y objetivo historiográfico tanto pasado como presente de nuestra red, pues explica que el resultado final sea un nuevo sujeto académico o movimiento historiográfico como en este caso. Pienso que es buen ejemplo para otras disciplinas o si queréis para otras sociabilidad historiográficas fueras del ámbito académico latino.

Entonces rápidamente explicaré los hitos y las fases de la evolución de Historia a Debate en estos últimos catorce años. En 1993 realizamos el I Congreso Internacional de Historia a Debate en Santiago de Compostela igual que los posteriores y donde ha nacido también y se ha coordinado desde aquí la red Historia a Debate, primero en el Instituto de Estudios Gallegos Padre Sarmiento en el Consejo Superior de Investigaciones Científicas y últimamente desde la Facultad de Geografía e Historia de la Universidad de Santiago de Compostela. En el primer congreso, bueno era una forma de reunir los colegas al modo tradicional, pero con las viejas formas ya aparecen hay, al menos en parte los nuevos fines. Es decir, que la temática del congreso era la reflexión sobre la propia disciplina, aunque todavía no nos estamos planteando dar una alternativa a lo que nos reunía allí, que era la crisis de nuestra disciplina, fenómeno común a todas las ciencias humanas y sociales desde los años ochenta como bien sabemos. Por lo tanto el primer congreso fue un primer tanteo, esto de tanteo, de funcional por aproximaciones, esto no se trata de un recurso metodológico del viejo maestro, se trata de un rasgo del método científico actualizado, donde la conexión entre el objeto y el sujeto del conocimiento pues tiene que ser bidireccional y en este caso cuando reunimos a colegas y sobre todo de Europa, pero vamos tratando que estuvieran representadas las corrientes historiográficas que más pesaron en nuestra formación y más pesaron en la historiografía del siglo XX. Pero no sabíamos lo que iba pasar, sencillamente el objetivo era, de ahí el nombre, debatir la situación de disciplina y de ese primer tanteo pues salieron algunas cosas.

Yo creo que nuestro primer éxito es la propia temática del congreso que todavía hoy es específica de Historia a Debate, no conocemos otro congreso de dimensión internacional “especializado” en metodología, historiografía y teoría de la historia. Hombre, digamos, que con una mayor antigüedad tenemos que hablar de los congresos que organiza cada cinco años el Comité Internacional de Ciencias Históricas pero son congresos con una temática tradicional, temática especializada, cronológica, que en algún momento incluye algo de metodología e historiografía, rara vez, pero esto hay que decirlo, a pesar que pues últimamente su presidente del Comité Internacional de las Ciencias Históricas como Fransua Dedavira o Jürgen Kocka, pues han tratado por lo menos acercarlo a la problemática actual en sus congresos pero bueno con mucha dificultad, en ambos casos se trata de importantes historiadores muy conectados con Historia a Debate, etc. también, sobre todo Kocka que fue miembro del comité científico del segundo y del tercer congreso de Historia a Debate, pero que claro que se trata de como todas las instituciones antigua con una plataforma, con una carga, con un lastre enorme para moverlo no, Fransua Dedavira en realidad me confesaba a mi que ante la sugerencia de alguna manera de vincular el Comité Internacional de Ciencias Históricas en los congresos de Historia a Debate, me comentaba la enorme dificultad de poner de acuerdo a cincuenta comités nacionales, entonces los que conocemos nuestro medio, sabemos que esto no es broma, esto es extraordinariamente difícil, de ahí que es muy difícil que los congresos tengan una línea, de ahí que es difícil que pueda superar la heterogeneidad que hoy que es característica a través de la superespecialización de nuestra disciplina.

En todo caso, insisto, se trata por parte del Comité Internacional de Ciencia Histórica organizar congresos sobre trabajos empíricos, no sobre trabajos de reflexión, en este sentido Historia a Debate sigue siendo el único congreso mundial especializado en esto y difícilmente además van a existir alternativas, lo sabemos por la extraordinaria dificultad que supone organizar cada cinco y seis años un congreso de estas característica y no repetir lo mismo de una vez para otra y eso lo sabemos muy bien que no es nada fácil.

A esta temática de metodología, historiografía y teoría de la historia, hemos ido añadiendo desde el primer congreso la relación entre historia escrita e historia vivida, es decir, entre historiadores y sociedad, en los últimos siete años también lo que llamamos Historia Inmediata, es decir, investigaciones y debates entre historiadores sobre temas de actualidad. Hemos ido añadiendo a partir del segundo congreso la temática de didáctica de la historia y también a partir del mismo, problemas de los historiadores, sobre todo de los historiadores jóvenes, en uno de los debates de los últimos años fue la relación entre historia y trabajo y otros.

Decía que como primer tanteo del primer congreso, nos enseñó que las vanguardias historiográficas del siglo XX estaban agotadas, cosa que fue un poco doloroso para nosotros, en mi caso concreto porque vengo del marxismo político, no como dicen los ingleses, sino del marxismo político, de militancia política y después desde el punto de vista historiográfico, como yo llegué tardíamente a la universidad, vengo sobre todo de la Escuela de los Annales, mi investigación de doctorado fue sobre una revuelta social del siglo XV en Galicia, los irmandiños, desde el punto de vista de la historia de las mentalidades. Por lo tanto en mi caso, doloroso por partida doble no, pero todo vive y se desarrolla en un momento dado plan de decadencia y nosotros en el tercer congreso comprobamos que la Escuela de Annales y la Escuela de Pasan Present pues habían dado mucho de sí. En el caso de Annales imaginamos entre la fundación de la revista en 1929 y si queremos poner un punto final abría que ponerlo en 1989 son sesenta años de vitalidad renovadora, lo cual hacen de la Escuela de los Annales una experiencia única, también para otras disciplinas de las posibilidades de una tendencia académica. Pero bueno veíamos ya, que tanto Annales como Pasan Present de una manera en el primer caso sobre todo institucionalizada no solo colaboraron el primer congreso sino que contribuyeron internacionalmente al buen resultado, pero bueno insisto se veía claro y sobre todo para mi como coordinador del congreso y organizador del congreso, quedó muy claro para mi de que de eso nos quedo maravillosa tradición pero que no vendrían nuevas alternativas que respondieran a los nuevos retos a las nuevas necesidades.

De ahí que al año siguiente en un trabajo que después se publicó como aportación mía en las actas del primer congreso, “La historia que viene”, pues ya se intentaba avanzar en una alternativa a la crisis de nuestra disciplina que veíamos que no iba venir de los focos renovadores, sea Francia o sea Inglaterra de un siglo que estaba ya pues en los últimos años, estoy hablando de 1994. Ahí es donde por primera vez a título individual aplicábamos los conceptos de Thomas S. Kuhn y empezábamos hablar del concepto de nuevo paradigma historiográfico, en aquel momento produjo un poco de sorpresa, aunque ahora si uno pone nuevo paradigma incluso en castellano no digamos si lo pone en inglés encuentra número elevadísimo de resultados en google no, afortunadamente. Por lo tanto en eso fuimos bastante precursores dentro de Historia a Debate, personalmente y después en la medida que HaD fue admitiendo en la necesidad de una nueva alternativa historiográfica que bebiera de las fuentes de la vanguardia historiográfica del siglo XX, pues claro fue una posición propia de HaD por los sectores más comprometido de HaD.

Bueno, después celebramos dos congresos más, el segundo en 1999, el tercero en el 2004, siempre coincidiendo con los años jubilares compostelanos, es decir, lo que llamamos nosotros los años jacobeos, donde aprovechamos, gracias a la generosidad del gobierno autónomo de Galicia, de la Xunta de Galicia para organizar una especie de peregrinaciones mundiales de los historiadores a Santiago de Compostela para analizar el estado de nuestra disciplina. Bueno con los tres tomos que están prácticamente en imprenta del último congreso, son doce volúmenes que constituyen las actas de los tres congresos que constituyen una verdadera enciclopedia del saber historiográfico de la última década. Participaron más o menos unos ciento cincuenta ponentes de todo el mundo, entre los tres congresos, y eliminando repeticiones y unos tres mil inscritos, también venidos de diferentes lugares.

Sí el primer congreso fue una toma de temperatura de la situación internacional de nuestra disciplina, el segundo congreso, seis años después, introduce tales novedades que yo pienso que se puede hablar de una refundación de HaD que a partir de ese momento empieza a funcional diariamente a través de Internet. Por lo tanto la primera novedad es que aterrizamos en Internet se crea una página Web antes del congreso con la intención inicial de dar a conocer la convocatoria pero bueno después a cabo transformándose en la red historiográfica. Además a partir del congreso iniciamos una lista de correo electrónico con trescientos nombres y direcciones de los que se mantenían en contacto con nosotros desde 1993, una buena parte de los cuales no continuaron el tránsito al ciberespacio, porque eso si que lo notamos, sobre todo desde el punto de vista generacional, porque hay una generación que se mueve con más dificultad en Internet que la generación más joven, aunque esto, todo lo que tenga que ver con las diferencias generacionales no hay que tomarlo al pie de la letra porque después hay gente joven que le cuesta tanto trabajo o más que otros menos jóvenes para moverse en Internet, entonces en ese sentido yo no haría un análisis así muy rígido sobre éste tema aunque reconozco y alguna vez lo he planteado públicamente que parte de la generación a la que yo pertenezco biológicamente pues es una generación perdida para Internet ya, en la medida en que unos años esta la jubilación ahí y entonces pues ya difícilmente, en el mejor de lo casos pasaran algunos colegas del uso de Internet para enviar y recibir correos electrónicos y ahora incluso eso esta muy dificultado, porque en los casilleros electrónicos, los buzones de correos en las universidades se bloquean muy rápidamente por una razón muy sencilla porque los robots que están capturando direcciones pues se ceban en los organismos públicos como nosotros donde los profesores tenemos publicadas nuestras direcciones y entonces esto el espan bloquea muy rápidamente esas casillas electrónicas por lo tanto una dificultad más para que una parte del medio universitario pues no pase del uso del correo electrónico como si fuera el correo postal con un enviar y recibir carta y eso esta muy dificultado como digo por el problema del espan en este momento. Bueno eso fue muy importante, no lo sabíamos cuando iniciamos nuestra andadura en Internet lo importante que iba ser y la trascendencia que iba tener nuestra experiencia.

La segunda novedad del congreso es la emergencia de América Latina. Por lo tanto hasta el punto de que desplazo nuestro marco de trabajo de Europa a una relación trasatlántica basada en el español que es bastante novedosa no porque paralelamente no se haya ido desarrollando en el ámbito geopolítico donde hasta el día de hoy pues España es el puente naturalmente de contacto de la Unión Europea y América Latina. Nosotros somos parte de ese proceso que forma parte de la globalización y ahí nos hemos anticipado pienso yo bastante en la formación de un eje trasatlántico nuevo, el eje trasatlántico por excelencia pues cabalga sobre el inglés y nosotros hemos inauguramos no fuimos los únicos, pero en el campo historiográfico sí, somos los que principalmente estamos creando un eje de actividad académica trasatlántico basado en el español y además de eso lo que pasó en el segundo congreso es que hubo unas intervenciones de historiadores latinoamericanos muy comprometidas en temas de la actualidad que sorprendieron y otra vez aquí encontramos algunos europeos que se rasgaron las vestiduras, pensando de que esto era una especie de como diría yo, de secuela, cosa que nos dicen algunos de vez en cuando, algunos que fuimos dirigentes juveniles del 68, una especie de secuela del 68 no, cuando en realidad como algunos ya sospechábamos se trata de una anticipación del futuro, claro hoy, eso esta al cabo de la calle, es decir, en toda América Latina gobiernos de izquierda están ganando una tras otras las elecciones en algunos casos con mayorías absolutas muy difícil de obtener en Europa como es el caso de Bolivia y entonces en ese sentido se este de acuerdo o no, objetivamente la historia en estos momentos pasa por América Latina no y eso que se decía que era propio de nuestra generación y se nos tachaba de ingenuos por eso de querer cambiar el mundo pero es que hoy se esta cambiando el mundo, pues bueno se esta intentando con algunos resultados en América Latina más que otro continente de cambiar el mundo pero también es más necesario que en Europa y América del Norte, bueno América del Norte Anglosajona.

Entonces en ese sentido nuestro método de tantear con la realidad, de hablar de tu a tu con la realidad de no imponerle nuestros prejuicios sino de aprender de la propia realidad historiográfica y dejar que se manifieste libremente a través del debate, explica el privilegio haber sido los primeros que nos hemos percatado que América Latina esta en marcha de nuevo no desde el punto de vista histórico y cuando cambia la historia naturalmente, cambia la historiografía, si esto se combina con el agotamiento de los focos renovación historiográfica entre otras cosas en Europa, pues explica que a partir de ese momento podamos hablar de una refundación, primero Internet y segundo la identidad latina que va ser ya una característica de Historia a Debate hasta hoy en día.

En mi conferencia en el congreso fue “El retorno de la historia”, donde pues se crítica y al mismo tiempo se ve lo que tiene positivo, el retorno de la historia en un doble sentido, en el buen sentido en el interés de la sociedad civil y de la sociedad política por la historia y ya menos positivamente aunque depende de cómo uno lo mire, cómo uno lo vea, pues el retorno de la certidumbres positivistas que vinieron a ocupar en algunos casos en bastantes casos pues la perdida de credibilidad de los Annales y Marxistas, etc., ya a eso hice referencia anteriormente a ello. Claro de la vuelta hacia el positivismo decimónico para algunos les parece un mal menor y yo coincido con ellos, ante la propuesta posmodernista de que la historia vuelva al seno de la ficción, al seno de la literatura pero bueno de todas maneras es bastante imposible que Leopoldo von Ranke vuelva cuando estamos en la era de la globalización y aquellos estados-nación que dieron origen a la historiografía positivista pues se defienden hoy ante una globalización hoy que de todas maneras acabará imponiéndose.

Bueno en cuarto lugar, decir, que paralelamente al segundo congreso realizamos o pusimos en práctica una encuesta internacional sobre el estado de la historia, junto con el folleto de convocatoria del congreso se repartió un folleto con más de doscientas preguntas sobre el estado de nuestra disciplina desde la valoración del retorno de la vieja historia hasta el posmodernismo pasando sobre el juicio de los colegas sobre una lista de historiadores o otras cosas que preguntábamos a la manera de los sondeos de opinión que ahora se hacen, claro de una forma más compleja y más difícil, incluso para los historiadores, pues tratando de ver cual era el perfil de la historiografía actual desde el punto de vista internacional. Bueno las conclusiones fueron interesantes, respondieron seiscientos colegas a pesar de que le enviamos primero a través del correo postal y después ya, por lo que dije anteriormente a través de Internet pues a miles y miles. Yo pienso que casi cincuenta mil colegas supieron de esta encuesta, les llegó vía digital o correo postal esta encuesta lo que en si mismo es un hecho. Los que respondieron le pueden parecer una cantidad menor pero con más de cien resultados ya se pueden conseguir porcentajes y hacer gráficos increíbles por lo tanto con seiscientos resultados relativamente repartidos por países y continentes pues pensamos que nos permiten llegar a unas conclusiones inclusos sorprendentes del estado de nuestra disciplina, quizás lo más importante es la evidencia de una franja internacional de historiadores entre trenta y cuarenta años en ese momento con un interés por la reflexión, por las relaciones internacionales, con una visión muy positiva de lo que significaron las vanguardias historiográficas del siglo XX, pero también con una inquietud sobre cómo adaptar nuestros paradigmas a las nuevas realidades no. Bueno nos vino muy bien, porque no analizamos los resultados de la encuesta hasta después de la publicación del manifiesto historiográfico, con lo cual pues nos va a servir el resultado de la encuesta para la revisión que tenemos prevista de éste mismo manifiesto de todas manera confirma, el resultado de la encuesta va más allá de lo que nosotros fuimos, en la redacción del manifiesto.

Por ejemplo se me ocurre, porque fue lo que más probablemente me sorprendió se me ocurren dos cosas, una que en el borrador que realizamos, bueno que realicé yo y que pasó por una comisión de colegas de diferentes países yo no incluí la introducción del paradigma ecologista y del paradigma feminista pensando en la redefinición de la historia que proponíamos pensando que no habría el suficiente consenso pero sin embargo el resultado de la encuesta pero si pensamos en esa franja de historiadores a la que nos dirigimos y de la que ha surgido HaD nos permite ir más allá, de hecho el mayor porcentaje de respuestas positivas lo tuvo la definición de la historia siguiente, es decir, la historia es la ciencia de los hombres y las mujeres en el tiempo y en el medio natural. Pero bueno, otra cosa es que eso después se aplique en las investigaciones y en la práctica de cada uno, pero de todas maneras como posición como paradigmas compartidos, eso los colegas mayoritariamente hombres fueron más allá de lo que proponíamos. Otra respuesta también sorprendente que confirma la apreciación que tuvimos desde el tercer congreso que esto era el mayor que teníamos hoy en día, es sobre la fragmentación de nuestra disciplina, donde las respuestas están muy dividida, donde algunos lo ven como algo positivo y otros lo ven como algo negativo.

Bien, vinculado digamos a la secuela inmediata del segundo congreso, así inmediatamente creamos una primera lista de correo electrónico para temas de debate metodológico, historiográfico, teórico de relación con la sociedad, etc. Pero un año después, el 21 de enero del 2000, creamos una segunda lista que le llamamos de historia inmediata, donde discutimos desde un ángulo histórico e historiográfico temas de actualidad que tengan relevancia historiográfica, esto nació en esa fecha a través de un mensaje que un colega ecuatoriano nos envió, no para que ser publicado, de hecho después tuvimos que retirarlo porque él mismo lo pidió de la página Web porque era una análisis precipitado, hecho un sábado, una lectura y toma de posición de un historiador sobre la revuelta indígena que en Quito llegó a la ocupación del parlamento por parte del movimiento indígena y un grupo de militares no. Entonces claro, el comentario que introdujimos ese día le llamamos comentario de historia inmediata porque no entraba entre los debates que eran y son habituales y mayoritarios en nuestra red, pues al día siguiente se vio desmentido porque las fuerzas partidarias de volver un poco al statu quo se impusieron sin violencia, todo hay que decirlo y más bien se creo una situación mixta ahí un poco extraña, pero vamos, desalojaron el parlamento y el militar que encabezaba allí el apoyo al ejército a esa insurrección indígena pacifica pues fue el que después tuvieron que expulsarlo, lo que llamó Forajido en el Ecuador y enviar al exilio, señor, ahí algún ecuatoriano aquí, el militar éste que luego fue presidente del Ecuador y ahora creo que volvió al país y su grupo esta representado en el parlamento, bueno el que echaron se llamaba Mahua, el presidente que echaron, entre indígenas y militares y lo sustituyeron, por el coronel éste del ejército que inmediatamente pues reprodujo los esquemas de poder de siempre y a su vez lo echaron también, en este caso la clase media de Quito hasta la situación actual. Situación actual, la victoria absoluta de Rafael Correa con el apoyo del movimiento de los Forajido y del movimiento indígena, de ambos movimientos como se sabe hasta hace poco y en estos siete años ha habido un debate de historia inmediata sobre la evolución histórica reciente del Ecuador y no solo del Ecuador, sino también ahí hemos debatido de otros muchos temas como de los atentados en el País Vasco y hasta el 11-S, pasando por mil otras situaciones excepcionales que se dieron bien en Europa o bien en América Latina, eso forma parte también de nuestra identidad y es un añadido a lo que decía antes de cómo la temática de Historia a Debate también se desplazó de la historiografía a otros campos en éste caso a la actualidad.

El tercer paso es la publicación del Manifiesto Historiográfico de Historia a Debate, claro primero la fecha, simplemente casual, bueno tampoco creemos mucho los historiadores de oficio en la casualidad. Ciertamente yo recuerdo en esos días que teníamos que difundir ya, el borrador final del manifiesto y podíamos haberlo hecho el diez, el once, el doce o el trece, porque estaba terminado y obviamente aprovechamos que el 11 de septiembre parecía y yo creo que lo fue un antes y un después, pues entonces nos parecía que sí es cierto lo que decimos desde el primer congreso que si cambia la historia cambia la forma de escribirla queramos no como fue la caída de las Torres Gemelas, pues algunos ya el propio día nos pareció que podía tener, sino la misma importancia pues una importancia de alguna manera equiparable a la que tuvo la caída del muro de Berlín en 1989 que tanto cambio nuestras vidas. Veremos, pero de los años que han pasado, el 11-S efectivamente no se si es el inicio de una nueva etapa, pero de una subetapa histórica seguro, que además pronto se va a cerrar, sino que pregunten señor Bush.

Bueno nosotros veníamos desde junio discutiendo en Internet una plataforma historiográfica es decir, unas dieciocho propuestas de futuro sobre nuestra disciplina. Esto surge pues a partir de un grupo 23 colegas de 9 países de América y de Europa exclusivamente y a través de un borrador, discusión siempre por Internet y de un texto final. Elaboramos un manifiesto que hoy esta traducido a ocho o nueve idiomas publicado en múltiples lugares y ha suscitado la adicción hasta el momento, 5 de febrero del año 2007, de 473 colegas de 37 países, ahora sí de los cinco continentes. Pienso que esto es una nueva forma de trabajar en red no, ponernos de acuerdo sobre los paradigmas que creemos nosotros que deben compartir los historiadores hoy en día, pero de todas maneras son los paradigmas que compartimos nosotros ya, por lo cual esto nos transforma más claro si acaso a partir del manifiesto en una tendencia historiográfica realmente actual porque cuando damos en España la asignatura de Tendencias Historiográficas Actuales raramente pues, digamos hasta la actualidad nos quedamos en los años 60 ó 70, marxismo, annales y nueva historia económica y todo eso y solamente los que estamos en la red en tendencias historiográficas actuales hablamos en éste caso de HaD. Pero además por lo menos en España que es mi caso, hablamos también de la idea histórica de España, de la recuperación de la memoria histórica nos cuesta ser actuales a los historiadores a la hora de investigar el pasado cuando hoy el presente pronto es pasado con la aceleración histórica que estamos viviendo y también nos cuesta historiográficamente bastante identificar las tendencias historiográficas actuales, realmente actuales de los últimos años, de ahí que en el manifiesto historiográfico del año 2001 empezamos por definir las cuatros posiciones historiográficas que se dan en la historiografía internacional, que son los partidarios del retorno a la vieja historia, los partidarios de continuar con la historia económica-social y en general con los paradigmas de la nueva historia de los años 60 y 70, los partidarios de renunciar a la historia como ciencia a la historia como compromiso que son los historiadores que se llaman historiadores postmodernos más radicales que proponen siguiendo a Hayden White la vuelta de la historia al seno de la literatura y en cuarto lugar, los que queremos avanzar hacia un nuevo paradigma sin hacer tabla rasa con la historiografía del siglo XX a través de síntesis y de encontrar nuevas respuestas a las nuevas preguntas y a los nuevos retos que nos plantea el nuevo siglo que nos plantea la situación histórica que estamos viendo posterior a la caída de muro de Berlín y posterior a la caída de las Torres Gemelas.

Con el manifiesto historiográfico inauguramos una nueva forma de hacer historiografía de ponernos de acuerdo sobre las posiciones de fondo sobre los paradigmas que debe compartir nuestra disciplina gracias a Internet. Reconocíamos para algunos que están en nuestras listas en Internet y lo conocéis, reconocíamos hace poco como síntoma de que aunque con retraso que los pasos a delante en cuanto a las formas de sociabilidad son reconocidos a veces por las instancias académicas más lejanas y no por las más cercanas, lo cual es lógico, porque se suele decir y eso ya esta en el Nuevo Testamento también, que nadie es profeta en su tierra. Pero yo tengo que decir aquí, que desde que se fundó HaD en Internet, la universidad española digamos con más colegas afiliados a HaD fue la Universidad de Santiago de Compostela, pero bueno, con todo, si es cierto esto. Yo creo que no hay probablemente ninguna base de datos académica latina que incluya al manifiesto historiográfico con lo que supone, digamos de evaluación académica positiva porque ya sabéis vosotros que en las evaluaciones académicas se considera muy especialmente que el medio de publicación tenga un reconocimiento académico y sobre todo de revistas, de editoriales, etc. Lo cual es algo que sobre todo que en el campo de las ciencias humanas y sociales no funciona nada bien, porque normalmente esas bases de datos están pensadas para publicaciones en inglés y además para publicaciones de ciencias duras, y por lo tanto son menos rigurosas y menos confiables cuando se trata de ciencias humanas y sociales. De todas maneras por ejemplo uno encuentra a través de su publicación en Norteamérica y en inglés naturalmente, el Manifiesto Historiográfico a pesar de lo heterodoxo, no se trata ni de un artículo colectivo y menos individual sino como algo generado en Internet como una plataforma historiográfica, en algunos casos a suscitado temores y rasgadura de vestidura, la palabra manifiesto, pues mete miedo, etc.

Sin embargo, en la base de dato ISI que es la web del conocimiento, web usenasweb, que es una de las base de datos que esta inglés más reconocidas, descubrimos que aparece el manifiesto como un artículo como parte de un libro que se llama “History under Debate”, Historia bajo Debate en inglés “Una aproximación crítica a la historia internacional”, no recuerdo exactamente el título que le puso el coeditor norteamericano con él que yo edite este libro que es una selección de ponencias del segundo congreso más el manifiesto de HaD que naturalmente que todos los textos que se publican aquí son los que tiene más interés para todo el mundo. Entonces como a veces pasa que no valoramos lo propio, si esta en castellano no se valora igual, si esta en inglés, entonces cuando salen cosas en inglés lo enviamos por la lista, para que los colegas más miméticos, pues lo valoren más, valoren más lo que tenemos en nuestra casa, en ese sentido si salgo en una base de datos en Estados Unidos, ya es una verdadera maravilla, tenemos que esperar a que salgan las cosas muchas veces en EE.UU. para que sean valoradas. Igual nos pasó en el tema de los manifiesto, cuando a finales del año 2004, creo que en noviembre, él que es representante de la historiografía marxista europea e inglesa de Pasan Present, Eric J. Hobsbawm, en la clausura de un congresillo sobre historiografía marxista e inglesa, pues título, a su aportación, a su conferencia “Un manifiesto por la historia”, Hobsbawm conoce nuestro manifiesto también, él no necesita copiarnos a nosotros naturalmente, sino más bien nosotros leemos sus trabajos, porque ser representante vivo de la mejor historiografía marxista del siglo XX, en mi opinión personal y en la de muchos, y que además sigue manteniendo la ilusión, el vigor y el gusto por lo nuevo que muchos han perdido de su propia edad que en éste caso es una edad muy avanzada, claro que dice cosas ahí que ya nosotros decíamos años antes en el Manifiesto Historiográfico de HaD, lo cual es una fortuna no porque nos haya copiado naturalmente, por favor, sino porque son ideas que están ahí y procuramos si uno quiere general consensos nuevos y no caer en ocurrencias ni cosas superoriginales sino en ideas que están ahí, una mentalidad abierta, comprometida y no valorada al mismo tiempo que nosotros y de hecho nosotros la encontramos sencillamente en el aire en nuestro debates, en las conversaciones, en los contactos bilaterales y por lo tanto la devolvemos a ese objeto que nosotros queremos mover para transformarlo en sujeto historiográfico, bueno las devolvemos un poco explicadas, seleccionadas, articuladas como una propuesta global, claro desde que salió el manifiesto de Hobsbawm, naturalmente eso dio más valor al manifiesto de HaD y así tenemos que ir con ese tanteo hasta que la gente se acostumbre que surgen cosas buenas fuera Estados Unidos de América, lo cual no quiere decir que allí no surjan cosas buenas y ya veréis como después pondré ejemplos porque pues en estos momentos pienso que la historiografía norteamericana y en general la universidad norteamericana pues tiene un grado de apertura y tiene una facilidad, que hoy puede tener cualquiera, sí, pero muchos fenómenos de historia actual pasan por EE.UU. y entonces empezando por Internet que nace allí por lo menos en parte no, por lo tanto tiene una facilidad añadida para estar al día no, entonces es una historiografía con la que ahí que establecer una relación de igual a igual pero también de aprender pero también en la medida que ellos quieran enseñarnos que no es nada fácil, sobre todo en los sectores más reaccionarios de la universidad de la academia y de la historiografía norteamericana que los ahí.

Bien, yo no voy a entrar mucho en el análisis detallado de las dieciocho propuestas del manifiesto del año 2001, al que tenéis acceso pues a través de la Web de HaD y mi propia Web personal y además como decía antes que lo íbamos añadir a los materiales de éste seminario en la Web del postgrado. Solo decir los títulos, en el apartado de Metodología: Ciencia con sujeto, Nueva erudición, Recuperar la innovación, Interdisciplina, Contra la fragmentación. En el apartado de Historiografía: la importancia de la Tarea historiográfica, ¿Qué es Historiografía global?, la Autonomía del historiador, la necesidad de reconocer tendencias actuales, ¿Qué hacer con herencia recibida?, ¿Qué es la historiografía digital?, ¿Cómo plantear el relevo generacional?. En el apartado de Teoría: Historia pensada, ¿Cuáles son los Fines de la historia en el sentido del final de la historia de Fukuyama?. Mientras que en el apartado de Sociedad: Revindicar la historia como profesión, ¿Qué es hoy el compromiso del historiador?, la relación entre Pasado, Presente y Futuro hoy y terminando con la propuesta que reúne a todas las anteriores: Nuevo Paradigma.

Tengo un listado que claro varia, porque esta es la primera edición y aquí pues hay poco más que el grupo fundador pero hoy en día decíamos estamos ya prácticamente en el medio millar de alecciones más activa o menos activa según los casos, de todas maneras nosotros hemos mantenido la palabra manifiesto para evitar excesivos oportunismos a la hora de la firma de una plataforma académica internacional y de esa manera, porque la palabra manifiesto todavía genera temores en los sectores más conservadores o más academicistas de nuestra profesión y entonces en ese sentido facilitábamos que la elección fuera desinteresada no y puramente intelectual y puramente comprometida no y eso fue algo tremendamente consciente y desde luego en un trabajo bastante largo que esta en mi web y también lo hemos colgado en la web de postgrado que se llama así “Defensa e ilustración del manifiesto historiográfico de HaD”, naturalmente nos consideramos digamos herederos del “Manifiesto Comunista de 1848” en lo que tiene de punto de partida del materialismo histórico y de la aportación sobre todo de Karl Marx un clásico de las ciencias sociales indiscutible no e independientemente de otras valoraciones más bien de tipo ideológico y político. Nos consideramos herederos del manifiesto de la Escuela de Annales redactado después de la Segunda Guerra Mundial (II G.M.) por Lucien Frevre que se titulaba “Cara al viento. Manifiesto por una nueva historia”, en 1945, un año después del fusilamiento de Marc Bloch por los nazis, cofundador de annales. Entonces en aquel momento pues, el mundo había cambiado mucho, había culminado la II G.M. se abría una nueva etapa de la historia y nos interesa mucho como a modo de manifiesto Lucien Fevre en la revista Una Vez, que recupera su nombre inicial de Annales porque durante la época de ocupación, la época de Vichy, la ocupación nazis de Francia, le cambiaron el nombre por Melaums, por Miscelánea de Historia Económica y Social.

Y entonces cuando recuperan su nombre es Nueva Etapa Histórica-Nueva Etapa Historiográfica de los Annales y es el segundo manifiesto en que nos inspiramos. El tercero naturalmente, somos nosotros y deciros que nos daba mucho gusto como deciros los mejicanos, Roberto, que en alguna revista concretamente brasileña pues le metió tanto miedo ahí al comité de redacción publicar el texto por la palabra manifiesto, prefirieron quedar a mal con nosotros que publicarlo esas son las cosas que nos dan mucho gusto completamente porque sino seríamos parte del sistema y toda la pretensión de nuestra de cambio historiográfico pues quedaría en nada. Hoy ya no, hoy ya todo el mundo lo conoce y lo ha publicado, aquí y allá, ya no tiene esa fuerza subversiva que nosotros pretendíamos y que nosotros pretendemos, en parte también porque muchas de las cosas que se dicen ahí pasados ya seis años, pues naturalmente se aceptan con más normalidad muchas de las propuestas que se hacen ahí se aprueban con más normalidad, lo cual prueba que el método nuestro de articular ideas, ideas avanzadas que están en el medio ambiente dan resultados pues cambiamos el propio ambiente, porque nosotros somos parte también del nuevo escenario y del nuevo paisaje.

Por fin llegamos y terminó ahí el estudio de la evolución de HaD con el III Congreso de julio del 2004. Bueno, que supone el III Congreso en la constitución de HaD como tendencia historiográfica como comunidad académica internacional esta en un trabajo mío que se llama así, “Las primeras conclusiones del III Congreso de HaD”, que tenéis en la web del postgrado, que aparece en mi web personal y también la web de HaD. Son diez conclusiones y como hice en el caso del manifiesto historiográfico del año 2001 voy simplemente a enumerar, primero constatar como primer problema de la disciplina sea la fragmentación y la superespecialización, lo cual provocó que mi conferencia plenaria en el congreso fuera sobre HaD como paradigma global, en el sentido como aportación a la superación de la excesiva segmentación de la historia como disciplina académica. En el segundo caso, los avances que conseguimos dar desde el anterior congreso en la reconstrucción del paradigma historiográfico. En tercer lugar, parte de ese avance es, una historia global en tres dimensiones como historia mundial como historia mixta, es decir, lo que antes se llamaba historia mundial superando la superespecialización y como historia global en el tercer caso como historia digital. Pues lo que supone el tercer congreso como consolidación de la historia inmediata donde un colega venezolano desde la tribuna, aprovechando que en ese momento estaba ahí, en el auditorio de la facultad de Jornalismo, de Ciencias de Comunicación de la Universidad de Santiago de Compostela donde trasmitíamos en directo las partes más importantes del congreso a través de video-conferencias, fue otra de las novedades en cuanto al tercer congreso en cuanto al uso de las nuevas tecnologías.

Hay un trabajo mío, ya un poco viejo, porque esto evoluciona muy rápidamente dentro y fuera de HaD desde luego en HaD queremos seguir los cambios que se dan en el debate historiográfico y de alguna manera seguir también los cambios que se dan históricamente. Pues, en un trabajo mío anterior decíamos, y así, porque ese es el título del debate que mantenemos en la lista “Es posible una historia inmediata” y este colega venezolano me decía que ya no, no se puede plantear así, es decir, a largar el objeto del historiador hasta el propio presente ya es una realidad, bien pues eso, nos permite hablar de cierta consolidación en lo que toca a HaD de ese cambio de paradigma que proponemos, donde ya el objeto del historiador no sería el exclusivo pasado sino sería también el momento que vivimos porque inmediatamente con la aceleración de la historia que estamos sufriendo se transforma el presente en pasado.

En quinto lugar, una mayor aceptación fuera del ámbito latino de la aportación que supone HaD, sobre todo en EE.UU. y ya comentamos antes la publicación de las actas del segundo congreso y la previsión de que se publiquen también una selección de las actas del tercer congreso, lo cual esto si se mantiene pues habría una publicación euro-latinoamericana de las actas y otra en EE.UU. y si somos capaces de mantenerlo pues nos haría tener un pie en lo que es en estos momentos en el centro de la historiografía anglosajona o si queremos hablar políticamente correcto de la historiografía angloamericana. Como sexta conclusión, pues bueno una demostración ya, vista la consolidación de HaD como tendencia historiográfica española y latina, pues una constatación del dinamismo de la historiografía española y latina y la capacidad de autonomía para generar iniciativas que no son copias miméticas de otras que surgen en otros países supuestamente más poderosos en términos económicos, políticos y culturales. En séptimo lugar, constatar que nuestra posición por una historiografía comprometida con otras formas, esta siendo seguido por otros grupos y otras tendencias, etc.

En octavo lugar, pues constatar como estamos aplicando en HaD un concepto de comunidad académica ampliado, incluyendo historiadores que no son profesores en la licenciatura de historia, ni son digamos investigadores de historia general, sino que imparten docencia e investigan desde otras áreas y desde otras facultades, esto es muy interesante ya que no hay solo historiadores en las facultades de historia. Pues esa ampliación y sobre todo esto es lo más importante a profesores de que enseñan y en algunos casos investigan, en enseñanza primaria y enseñanza media. Y en tercer lugar a historiadores que no son académicos y no necesariamente son aficionados, porque son historiadores que investigan y publican, pues en muchos casos vienen de otras profesiones o son viejos ingenieros que se jubilan y se dedican a la historia o son sencillamente licenciados en historia que tienen otras profesiones y hacen historia y forman parte de la comunidad de historiadores. Una gran parte de las investigaciones locales sobre la represión en época de la Guerra Civil Española lo están haciendo historiadores de estas características que son profesores de instituto o que trabajan en otras cosas y que son los que están aportando los datos para todas las iniciativas, sean para la historiográficas sean institucionales de recuperación de memoria histórica.

En noveno lugar y penúltimo pues claro, de insistir en nuestra orientación de no hacer tabla rasa de la vanguardia historiográfica del siglo XX. Y en décimo y último lugar, pues valorar el interés de la sociedad civil y de la sociedad política por la historia en sus aspectos positivos y negativos. El próximo congreso sería con el próximo Jacobeo en el año 2010.

Terminar esta parte con una serie de datos presentes de la Web Historia a Debate. Nuestra web bilingüe en castellano-inglés-francés entre el año 1999 y diciembre del año 2006 ha tenido visitas totales de 3 477 632, según el centro de investigación de Galicia, siendo una cantidad muy elevada, teniendo en cuenta que sólo una parte de nuestra profesión se interesa por la temática sobre la de la reflexión metodológica, historiográfica, teórica, actualidad y relación con la sociedad, etc., una parte muy importante pues le interesa sus propios temas y las fuentes y la bibliografía que se corresponde lo cual es absolutamente normal en esta disciplina como en cualquier otra disciplina que son disciplinas empíricas y muy especializadas. Por lo tanto esto transforma nuestra experiencia en una experiencia sin parangón desde el punto de vista internacional hoy en día.

No tenemos en estos momentos, porque hace ya meses que no actualizamos el número total de miembros de nuestras listas, tenemos dos como quedó claro ya, por lo que dije anteriormente, una que le llamamos Historia a Debate y otra Historia Inmediata y hay bastante diferencia entre el número de suscritores en una y otra, en la lista general hay aproximadamente 2500 y unos 700 suscritores en la lista de Historia Inmediata. En total considerando que pueda haber unos 4000 colegas que entran diariamente en la web, esos 4000 más cerca de otros 4000 que pueda haber en las dos listas de correo electrónico nos lleva a unos 8000 colegas con los que conectamos diariamente, de un número de indeterminados de universidades en los cinco continentes pero que puede ser pues unas 150 universidades de cincuenta países en los cinco continentes.

Naturalmente la parte más frecuentada en nuestra web son los debates, la web se renueva diariamente y alternamos entre debates e informaciones suscitando la participación de nuestras actividades como red académica, lo cual quiere decir lo como podéis imaginar que el tercer congreso se organizó a partir de nuestras listas y a partir de la web y de hecho en los meses que los precedieron pues casi la preparación con eso lo ocupaba casi todo, normalmente no es así porque tenemos nuestros propios debates, en algunos temas hay más de doscientas aportaciones son debates que están permanente abiertos. Hay otras actividades no, una son las presentaciones que vienen a través de mesas redondas o de modo individual como este propio seminario que hacemos explicando nuestras actividades nuestras propuestas, y eso sirve también para tomar el pulso al en cada momento al objeto-sujeto de nuestras intervenciones historiográficas en este caso en lo que toca a este seminario de tipo interdisciplinar. Es importante también el apartado que tenemos de lo que llamamos academia solidaria, que son campañas que hacemos de apoyo a colegas que un momento determinado pueden sufrir persecución por su trabajo como historiadores, la última campaña que hicimos fue en favor de Carlos de Massi, un historiador uruguayo que esta en las comisiones oficiales de revisión de la historia reciente que ha sufrido una verdadera campaña repugnante de persecución publica por parte de diputados de los partidos tradicionales que quisieron hacer de él, pues el chivo expiatorio de sus propios problemas con la historia de Uruguay en el período anterior y posterior a la dictadura militar última.

En general estas grandes campañas con esta última tienen un resultado exitoso porque el debate sobre la historia reciente y sobre los manuales que la comisión en la esta Carlos de Massi prosigue pero ya con un respeto hacia el mensajero no, en este caso el historiador, y todo caso con respeto pero que se respete la propia autonomía del historiador, que tiene una credibilidad en cuanto a rigor y honestidad demostrada en general afortunadamente en eso estamos bien en la comunidad de historiadores y además tiene todo el derecho del mundo adoptar una posición de compromiso al igual que el resto de los humanos. En eso creo que estamos logrando bastantes existo en los países donde la democracia esta endeble y este aspecto de respeto al historiador que escribe sobre historia reciente pues no esta asegurado y que es parte de la defensa de la autonomía de la universidad.

Hay un apartado en la web en el tablón de anuncios donde hay ofertas, demandas, revistas, libros publicados, convocatorias, congresos que la normalmente no intoxicamos las listas con este tema porque ya bastantes mensajes llegan, dos o tres diarios o cuatros a veces, sino que derivamos toda esta información académica a hacia la web. Yo pienso que después del apartado de debates sea el apartado de tablón de anuncios probablemente sea el segundo más visitado.

Naturalmente cuando organizamos actividades presénciales son potenciados por ejemplo a través de los congresos. También de una manera digital. Y desde el año 1994 tenemos un seminario sobre estas temáticas y últimamente es digital, cuando viene un colega extranjero, el último es un colega, Luís Sergio Duarte, de la Universidad Federal de Goya que en los días pasados pues ha pasado por Santiago de Compostela hicimos un seminario online con él durante un chat de una hora donde pues se le hacen preguntas y él responde, a veces no fue en este caso duplicado con una conferencia presencial pero no fue este caso porque a veces hacemos las dos actividades pero de todas maneras reconocemos que la tiene más difusión es la actividad que se hace en Internet y más cuando ya las preguntas y respuestas se distribuyen en nuestra lista y nuestra web.

Yo también aconsejo para saber qué es HaD como plataforma digital que se visite el apartado que llamamos de aniversario, es decir, por lo menos en tres ocasiones nos dirigimos a toda la red pues felicitando la fiesta de navidad, el fin de año o lo que se celebre en cada lugar porque claro pues somos una red multicultural, porque hay colegas que en una menor medida de lo que a nosotros nos gustaría no vienen de una tradición católica, cristiana sino que hubiera una mayor presencia judía, islámica ya que hay una presencia de colegas del estado de Israel pero no de otros ámbitos geopolíticos religiosos no porque eso es uno de los ejemplos donde tenemos que dar mayor naturalmente pluralismo. Pero bueno el fin de año damos una felicitación que inmediatamente tiene una respuesta y acaba siendo una autofelicitación de que hemos pasado un año más y después lo hacemos también con motivo de la pausa veraniega, el mes de agosto que es un mes no lectivo en las universidades españolas aunque eso no coincide con lo que pasa sobre todo en América y otros continentes pero bueno pues aquí obviamente descansamos en el mes de agosto y esa es la segunda ocasión. Y la tercera es cada vez que superamos el millón de visitas ahora lo tenemos que hacer con los tres millones que enviamos una notificación a toda la red en la respuesta se ve el sentimiento de pertenencia a HaD como comunidad o como tendencia, como tendencia se ve más bien en la lista de firmantes del manifiesto historiográfico, sin embargo como comunidad, es decir como tendencia en un sentido más amplio se ve muy bien en la respuesta de cada felicitaciones por lo tanto son datos para el estudio de lo que es HaD, que me olvidado comentar que en el tercer congreso hemos incluido ya una sección sobre la propia historia de HaD y sobre el desarrollo del manifiesto con lo cual algunos les extraña aunque todo les extraña, algunos se rasgan las vestiduras alguien, pero bueno todavía están haciendo esto y ya están haciendo la historia de lo que están haciendo, claro porque aquí existe este hábito necrológico de esperar a que se muera todo el mundo para analizar los procesos, digamos una vez que sus protagonistas desaparecen y nosotros no nos podemos permitir ese lujo porque nuestra historiografía es inmediata y la investigación en el campo de la comunidad de historiadores es una investigación que ahí que seguir día a día se hace sobre la propia actualidad, la propia situación que tenemos y por lo tanto tenemos que estudiar al propio investigador, al propio participante. Es decir, hacer historiografía sobre la propia evolución de HaD para tener una idea más clara de que esta quedando todo esto porque muchas cosas que hacemos, siguiendo nuestro método de tanteo y aproximaciones y de general un consenso nuevo y captando un poco las posibilidades de ese consenso en cada momento, pues claro tenemos que autoestudiar nuestra propia experiencia y mucho más cuando ya entramos en la segunda década de HaD.

Termino diciendo ¿Qué es Historia a Debate?, pues tres cosas superpuesta, una red, una comunidad académica de nuevo tipo y una tendencia historiográfica. Una red obviamente porque trabajamos en red y no lo digo solamente porque trabajamos en Internet sino porque la metáfora de la palabra web que viene a significar, tela de araña, es la que se adapta a lo que nosotros hacemos, ciertamente hay un centro coordinador en Santiago de Compostela, pero como en el caso de una tela de araña lo que para ese centro no es único nudo de ese centro porque tiene la malla sino que tiene otros muchos más nudos y acaba siendo una red donde existe relación con en el centro pero relación también lateral y por lo tanto, la característica fundamental de una red que es la multilateralidad es una dimensión nueva sobre todo porque en el siglo XX en los focos de renovación historiográfica funcionaban linealmente, de una país se extendía a otro país, ni tan siquiera existía la bilateralidad que en este caso garantizada porque nuestra metodología, para construir el paradigma historiográfico no sólo en cuanto a posiciones sino también en cuanto a organización pero también porque la propia red permite la multilateralidad, es el funcionamiento que garantiza la multilateralidad.

Como red temática, por cierto que es algo de lo que nunca solemos hablar, pero también hay que decirlo, porque es una forma de reconocimiento institucional que desde el año 2004 recibimos ayuda institucional para el mantenimiento de la red, que siempre fue cuando éramos jóvenes se decía que era el trabajo voluntario. Decir que era el trabajo voluntario, te decían que esto no te sirve ni para el currículo y uno lo hacia porque no esta sólo uno para el currículo en la universidad, aunque es una parte que hay que atender y además, es un derecho que totalmente sea reconocido pero no. Como pasa con todas las cosas nuevas llega un momento que por parte del ministerio correspondiente pues surgen ayudas para crear redes, cuando esto surge no se cuantos años llevábamos con nuestra propia red y afortunadamente recibimos desde el 2004, antes por parte del ministerio de ciencia y tecnología y ahora por el ministerio de educación y ciencia pues unas ayudas que nos permiten tener una beca y renovar el parque informático y otras necesidades inmediatas.

Al mismo tiempo hemos creado una comunidad académica de nuevo tipo, esto resulta obvio, en nuestro campo académico con una enorme influencia, porque llegamos a todos los sitios y porque quien no conoce lo que es Historia a Debate y después, a partir del manifiesto historiográfico porque cumplimos claramente lo que se puede definir como tendencia, movimiento o corriente, en el sentido de que hay representantes públicos, que hay un mínimo de organización, yo creo con un máximo de organización pero claro con un grado de apertura, de flexibilidad, etc., grande sobre todo en las posiciones comunes y órgano de expresión de nuestra lista nuestra web, pronto será nuestro congreso y pronto será una revista. Todavía muchos no entienden que nosotros podemos practicar al debate y los que organizamos el debate tenemos una posición de principios definida, eso exige yo lo sé trabajar con más de una idea a la vez en la cabeza, en este caso con dos y tampoco hay mucho hábito en eso, pero estamos consiguiendo en ese sentido teniendo bastante éxito, en el sentido que en Historia a Debate tenemos una fama y yo creo que merecida de que somos un espacio académico libre, donde se pueden manifestar la opiniones libremente. Desde luego en el campo historiográfico-metodológico también, en el campo político porque en ese terreno los temas de actualidad difícilmente te puedas escapar y al mismo tiempo nosotros tenemos una posición definida, sobre todo de tipo historiográfico como es sobradamente conocido, lo cual no quiere decir que no se pueda entrar en colisión con ella obviamente, aunque no se hace con excesiva frecuencia, de hecho yo no suelo intervenir en los debates para no condicionar la libertad de expresión en nuestra red, porque claro si tienes que oponerte al coordinador, pues claro, en ese sentido siempre cuesta más, de hecho intervenimos paralelamente de otra manera publicando nuestras posiciones historiográficas en forma de artículos, etc., a través sobre todo de mi web personal y etc., para que nadie se sienta coartado, lo único que eso sí, después de algún pequeño problema que hemos tenido con posiciones, nunca en temas de debate académico siempre en temas de actualidad con posiciones políticas extremas, sobre todo de extrema derecha. Pues lo que hemos hecho ya es exigir en temas que tienen que ver pues con la Guerra Civil Española, que hay un debate abierto sobre ese tema desde hace mucho tiempo antes que se pusiera de moda la recuperación de la memoria histórica, pues ahora ya exigimos, aunque cualquiera puede intervenir en nuestro debate pero tiene que dar su nombre, profesión, filiación institucional, localidad y país, con eso hemos resuelto el pequeño problema que teníamos, sobre todo a la hora de tratar temas de actualidad porque se ve que hay posiciones donde si tienes que poner un dato sobre quien eres, pues por vergüenza algunos se silencian. Entonces en este sentido a partir de ese momento hemos dejado de tener problemas y de todas formas como lo único que se exige es respeto a los que van a leer ese mensaje respeto al interlocutor, cuando alguna vez llega algo con insulto, puesto sucede en otros foros digitales, simplemente no lo publicamos. Eso suele ocurrir muy raramente y siempre en temas de actualidad, lo cual por supuesto tiene solución, como digo, pidiendo una identificación completa, tenemos una circular ya, el que no se identifica correctamente es por pura comodidad y por la propia rapidez de la escritura en Internet y lo exigimos una y otra vez, ya hay una circular ya que va automáticamente al que nos envía un mensaje y no aparece identificado correctamente, le llega casi automáticamente pidiendo identificación completa, porque simplemente hay que dar ejemplo no y él que cae en insultos, simplemente ni se le contesta y desde luego no se publica. Por lo tanto sabes que la tolerancia tiene un límite y la libertad un límite de quien practique la violencia y en este caso la violencia verbal, insultos, exabruptos y cosas de esas que se dan bastante en otros foros, incluso en temas como los nuestros.

Nos hemos negado en todo momento a cerrar nuestra red que permanece abierta por este tema como han hecho otros, mantenemos red abierta pero eso si nos da mucho trabajo porque tenemos que filtrar todos y cada uno de los mensajes para que cumplan el respeto mínimo que debe cumplir el trato entre personas y mucho más cuando esas personas son académicos. Aquí termina por lo tanto la tercera parte del seminario: “La sociabilidad académica en la era global”

5 de febrero del 2007

Transcripción audio 4

 

Tema IV: La sociabilidad académica en la era global a partir de la experiencia de HaD.

Carlos Barros
Universidad de Santiago de Compostela

La pregunta pertinente es por qué este fenómeno de nueva sociabilidad académica, se dió en Historia. Pues, pacto de la base que yo no conozco una experiencia de estas características tan peculiar en otras disciplinas, en el caso de que existan pido disculpas de antemano, pero ya con los años que llevamos, nos habríamos enterado de sí existen. ¿Por qué surge en Historia? Creo que hay un factor objetivo y subjetivo. En lo que toca a lo primero, al factor personal mío y de otros colegas que desde el principio se han unido al proyecto, no voy a hablar. Por lo tanto, las características de las personas tienen que ver con el trabajo que hacen, lo que me importa es ver el contexto donde esto se hace, es decir, el contexto que ha permitido hacer posible esta experiencia. Digamos, que una estrategia como esta, que se ha ido alterando, a la cual se le han ido añadiendo cosas y rectificando otras sobre la marcha; avanza, retrocede o triunfa en función del contexto en que se pudo realizar, y es ese contexto el que me interesa analizar aquí.

Lo primero, es que, esta iniciativa fue siempre internacional. El primer congreso, fue un congreso internacional de verdad, donde como en todos nuestros congresos, existía transmisión simultánea, en español, inglés y francés. Por lo tanto, todo el mundo que fuera anglófono, francófono o hispanófilo que éramos la mayoría de los inscriptos y una parte de los ponentes se sintieron cómodos. La intencionalidad, global y mundial, que siempre tuvo esta iniciativa, pues explica buena parte del éxito, porque a renglón seguido empieza la globalización. ¿Cuándo empieza la globalización? Esta globalización que estamos viviendo ahora, nace a partir del fin de la bipolaridad, de la guerra fría, de la caída del muro de Berlín en 1989 y con la crisis que eso supone, una salida a la crisis muy evidente,  fue la mundialización de la economía, de la política,  de la cultura y de la propia universidad. Nosotros somos parte de ese proceso y veremos en la última charla cómo difícilmente podíamos hacer más de lo que hemos hecho. Cuando refundamos Historia a Debate (HaD) como un fenómeno global en 1999, es cuando tiene lugar, la primera manifestación de lo que se llamó antiglobalización o antimundialización en Seattle, por lo que somos anteriores incluso al movimiento social global, que luego se manifestó a través de los encuentros de Porto Alegre, Brasil.

Y sí hablamos de la propia historia de Internet, veréis en la última charla, que difícilmente podíamos unirnos a ese tren tecnológico antes, es decir, que estábamos en el momento adecuado con la postura adecuada, pues puedes estar en el momento y lugar, y no estar subjetivamente preparado como no es nuestro caso, para aprovechar las posibilidades de la internacionalización, que supone las nuevas tecnologías (NN.TT) o tecnologías de la información y comunicación (TIC), y en general, la compañía que supone todo el debate sobre la globalización. Aunque, es un fenómeno paralelo a nosotros y con el que no tenemos una conexión directa, vivimos en el mismo mundo, es decir, el mundo que va ser en el siglo XXI, con un tipo de globalización. También eso tiene que ver como afecta esa globalización el desarrollo de nuestra disciplina.

Por lo tanto, en el momento adecuado y en lugar adecuado, teníamos una posición subjetiva que nos permitió aprovechar y llevar hasta el último extremo la internacionalidad internacional que estaba en el origen de las inquietudes de HaD desde el primer congreso de 1993. Cuando nosotros centramos los objetivos del primer congreso en el desarrollo de la disciplina, por lo tanto, consciente de que en la historia venía de desarrollándose una crisis como consecuencia de la caída de las grandes escuelas del siglo XX, annales, marxismo, neopositivismo, etc., que es anterior a la caída del muro de Berlín, pero que ya se hacia muy notoria a lo largo de la década de 1980. Pues, en esos momentos hay otras iniciativas, no somos los únicos para actividades de tipos reflexivas, metodológicas, historiográficas y teóricas, pero fuimos los únicos que quedamos. Primero, porque no solamente vimos la necesidad de debatir, sino que también dimos respuestas alternativas a las urgencias críticas que aparecían y en ese sentido, lo que pasa en la Historia y no en otras disciplinas, nos permitió beneficiarnos de la ventaja de retraso.

Es decir, la Historia tiene una tradición empírica como otras disciplinas, por suerte. Sin embargo, ni en el mejor momento historiográfico tuvimos un gran interés por la reflexión, no llegamos tan allá como la sociología con Weber, Durkheim, la antropología con C. Lévi-Strauss o la lingüística con Ferdinand de Saussure por hablar la importancia que tuvo para las ciencias sociales el funcionalismo, el culturalismo, de cómo corrientes surgidas en otras disciplinas de las ciencias sociales, que incluso influyeron como es el caso del estructuralismo en la propia disciplina de la historia, nunca hubo eso. Ni siquiera en ese momento de hegemonía de la Historia sobre otras disciplinas de ciencias sociales había un alto nivel teórico, ni tampoco en la época en que Annales vertebró las ciencias sociales alrededor de la Historia, por sobretodo se ganó en la época de los segundos e incluso en la época de los terceros, para los historiadores un papel central y para las grandes instituciones como la Escuela de Altos Estudios en Ciencias Sociales, el Museo del Hombre y en una serie de universidades muy influidas por la Escuela de Annales.

Sin embargo, por la falta de nivel teórico de las propuestas de Annales, no tanto por el fenómeno del estructuralismo que pasa de la lingüística a la antropología y después de la antropología al marxismo francés, sobre todo a partir de validarse y luego a todas las ciencias humanas y ciencias sociales en los años 1960 y 1970 los Annales, no hay un desarrollo en este terreno. El retraso de la Historia, aquí se convierte en una ventaja, y eso pasa en una antigua ley que se llamó Desarrollo Desigual y Combinado de mi juventud, decía de una manera sofisticada, muy artificial esto mismo, que es algo que los historiadores conocemos bien, Europa respecto al mundo islámico en la época medieval estaba evidentemente retrasada tanto en el campo científico como incluso en el historiográfico, sí prestamos atención a la aportación de Hidan Dun en el siglo XIV, sin embargo, ese retraso es lo que le permite luego ser el centro del mundo conocido, ya en la época del Antiguo Régimen. Entonces, en ese sentido la ventaja del retraso es una realidad, porque sabemos que no se puede innovar permanentemente, entonces el sistema más avanzado que pasa por determinado país o determinado continente en un momento dado, es difícil que los siguientes sistemas más avanzados, aquí se ve mi influencia marxista, se den en los mismos continentes y en el mismo país, ya que no es tan simple, porque una madurez en una capa histórica, que sería historiográfica, difícilmente se mantiene, en el mismo país, en el mismo continente en la fase histórica, en la fase historiográfica.

Existe algo que se llama la ventaja del retraso, es decir, el que una disciplina no brilla en exceso en la reflexión en una fase determinada, pues lo tiene como más fácil, en la fase siguiente. Simplemente, porque la falta de tradición, permite con más facilidad crear concepciones nuevas que se adapten a la novedad del momento.

En tercer lugar, otro contexto favorable para que la experiencia de HaD llegara a buen puerto, por lo menos al puerto que conocemos, es que teníamos más fácil que otros científicos sociales, comprender a T. S. Kuhn, o sea comprender lo que suponía la historiografía postpositivista. Simplemente, es  absurdo que algunos que no lo han leído o lo han leído mal o lo han leído fragmentariamente, digan que no se puede aplicar a la Historia, Ciencias Humanas y Ciencias Sociales los planteamientos de Kuhn, cuando el mismo revindica que la fuente principal para su teoría sobre la Historia y la Sociología de la Ciencia, las ha sacado de la disciplina de la Historia y presume en el inicio de su obra magna “Estructura de las Revoluciones Científicas”, que él y sus alumnos, no pertenecían a la Asociación de Física, sino a la de Historia, a la Asociación Americana de Historiadores, que ya comentamos en la primera parte de la primera sesión, que es una importante asociación nacional de historiadores que existen en EE.UU., y por lo tanto, sí él saca de la Historia buena parte del instrumental que le sirve para revolucionar la Historia de la Filosofía de la Ciencia, como nosotros no lo vamos a aplicar a la Historia, e incluso, yo diría más, estamos más familiarizado con sus propios conceptos, sobre todo a partir de la recepción de los historiadores de Historia Social, para comprender sus conceptos de paradigma, comunidad de especialistas y de revolución científica, esto explica la globalización antes de la globalización, la ventaja del retraso, para aportar en estar en esta nueva fase en el terreno de la reflexión y la facilidad que podemos tener por ser historiadores, historiadores avanzados o pretendientes a historiadores avanzados para comprender las aportaciones de la Historia y su Filosofía de la Ciencia después de Kuhn.

La otra pregunta, ¿Por qué, en el ámbito académico latino?, tal como lo entendemos en HaD, que tiene tres pilares, España, América Latina y el sector hispano de la universidades norteamericanas que se definió en otra charla todavía no publicada, que se encuentra solamente en audio, sobre lo latino en la historiografía global que lo hemos definido como una nueva latinidad en la época digital, hispanoamericana en los tres sentidos, en América de Norte, América del Central y América del Sur, eso claro, a los mexicanos les encanta decir América del Norte, ellos se sienten gringos completamente, cuando todavía a estas alturas una parte de México, que es el gran drama de vuestro país, Roberto, no ha asumido que forma parte culturalmente de América Latina, lo cual hace insoluble el futuro del país, pero tenemos una enorme confianza que la emergencia de América Latina, sea un tren al cual se una también México, cosa que seguro que si no han sido en estas, serán en las próximas elecciones, o en las siguientes. Por qué, desde el ámbito académico latino y aquí tengo otras razones, primero porque el castellano en esta fase galopante de la globalización se ha transformado en la segunda lengua occidental de uso en Internet, y eso lo impregna todo. Además, la segunda lengua de uso, dentro y fuera de Internet en los propios EE.UU., superando naturalmente, lo cual es un salto histórico de enorme envergadura, al francés, y por supuesto, al alemán, el italiano, etc., pues esto es lo que decíamos antes, el Segundo Eje Trasatlántico no sobre el inglés entre Europa y América, sino también entre la América hispana y España, es decir, el segundo eje trasatlántico basado en la comunicación española entre América y Europa.

Por supuesto, la segunda lengua occidental, digo, no la segunda lengua después del inglés en Internet, porque primero estuvo el japonés y el chino, y en este momento esta solamente el chino. El español, es la tercera lengua de uso en Internet, pues claro, esta el inglés y el chino, por lo que es la segunda lengua del mundo occidental, lo cual esto trastoca completamente las relaciones internacionales sobre todo en el ámbito digital y académico. Esto no es un fenómeno que se de exclusivamente en Internet. La segunda lengua después del inglés elegida en los sistemas educativos nacionales, tanto Enseñanza Obligatoria como Universitaria, el español es la primera lengua como idioma extranjero, por ejemplo en los EE.UU., pero también en una serie de países europeos, desplazando naturalmente al francés, en ese sentido, siendo una novedad muy importante de la que nosotros no hemos beneficiado o si queréis para decirlo de una manera más compleja de la cual nosotros somos síntoma, causa y consecuencia, porque también promovemos al trabajar en red con un enfoque de vanguardia en nuestra propia disciplina, promovemos el prestigio académico de nuestra disciplina y del propio español.

Además, nosotros tenemos respecto de la primera lengua que es el inglés de uso en Internet y de lo que seria la tercera, hablando de lenguas occidentales, que sería el francés, tenemos una ventaja sobre ellas, pues, nos resulta ser mucho más fácil ser plurilingües, porque cualquier académico español, hispano, latino, etc., según el término que queramos aplicar, según estemos hablando de Europa o América, sí es América del Norte , Central o del Sur, en cualquiera de los casos estamos habituados a estudiar por necesidad, para poder utilizar un bibliografía más amplia que la bibliografía en español, pues, estamos habituados a estudiar otro idioma, o bien en inglés en las generaciones más jóvenes o bien en la generación de mi edad, en francés. Pero este no es el caso de un anglófono, aunque empieza a serlo o de un francófono, los franceses como me dicen algunos amigos de allí, piensan todavía que todo el mundo sabe francés y en inglés, existe eso de inglés-sanjoni, solamente en inglés que es una forma de imperialismo anglosajón que practican indistintamente colegas norteamericanos, ingleses y de otros países, sin rebufo, ni vergüenza alguna como si verdaderamente sólo existiera una lengua franca en este mundo con todas las connotaciones de prepotencia e imperialismo que pueda tener este tema, cuando el inglés esta pasando a posiciones muy subordinadas, ya que no es la lengua más usada y se ha convertido en la mayoría minoritaria en la medida que la brecha digital se cierra, que entran castellano parlantes, franco parlantes, germano parlantes, etc., en Internet, obviamente el papel del inglés se va reduciendo, sin negarle su importancia, yo no me atrevería a aconsejarle a nadie que no estudiara inglés, porque eso es indispensable, pero insuficiente para moverse en el mundo de hoy.

En todo caso un tipo de globalización alrededor de una sola lengua franca que no deseamos, contra el que estamos, por lo menos contra el que estoy yo, porque es una forma de unilateralidad que espero que no se de, que hayamos tenido que pagarlo con sangre, sobre todo los iraquis a partir de la experiencia de Irak, pues no vuelva a resucitar esa idea de una globalización controlada por un país, un ejército y en este caso, por una lengua. En este sentido, la academia latina es mucho más abierta al plurilinguismo necesario, para que podamos disfrutar de una globalización democrática y multilateral, cosa que todavía no practican los colegas que se mueven solamente en el ámbito francófono o anglófono. Por ejemplo, no traducen sus  Web, solamente están en su propia lengua y no como nosotros, que traducimos lo que podemos al francés o al inglés. Con la excepción de Alemania que por razones obvias, al no tener una dimensión internacional, porque en su momento Alemania y esto hay que decirlo, ella fue una metrópolis con pocas colonias. Mientras que los países que fuimos metrópolis con muchas colonias con fue el caso de España e Inglaterra, pues naturalmente tenemos ahora un idioma de dimensión internacional, por lo que esta situación no la tienen los alemanes por razones de tipo histórica y es por eso que todas las Web de cualquier universidad las tienen en su idioma e inglés para poder tener una proyección en el exterior, es una especie plurilinguismo que solo favorece al inglés dado por las circunstancias ya mencionadas. En nuestro caso, la experiencia de HaD, es un plurilinguismo voluntario, bien intencionado como muestra de nuestra aportación a un mundo plurilingüe, donde como respeto que pedimos para las diferentes realidades multiculturales tiene que ser un respeto a las diferentes realidades plurilinguistas y en ese sentido nos beneficiamos también de que en España a partir de la transición de un modelo estatal centralizado a un sistema estatal de Comunidades Autónomas, donde vivimos en una realidad multinacional, multirregional y multilingüe. Además, el hecho que este en Galicia, el centro de coordinación, con más motivo, aquí cuando menos somos bilingüe en cuanto al gallego y el castellano, eso también ayuda, pues sí queréis de vez en cuanto hablar algo de cómo la subjetividad de lo que vivimos este tema puede contribuir a que en este caso la red acepte de una manera más natural el plurilinguismo como nosotros.

Hay más de un 10 % de nuestras listas que no son hispanos y para los cuales nos tomamos el trabajo de hacer una traducción automática de los mensajes al francés e inglés, eso no lo veremos nunca en una lista en inglés y francés. Nos tomamos el trabajo de traducir cada mensaje automáticamente, recordemos que las traducciones de este tipo son cada vez mejores y en la Web, la mitad accede a través del español y la otra mitad, mediante el francés, es decir, cuidamos eso extraordinariamente. Por lo que queremos concluir, que estamos más preparados para el mundo plurilingüe que viene, que los que siguen pensando que todo el mundo debe hablar su propio idioma, sea el inglés o el francés, que son los casos que tenemos encima de la mesa, yo creo que otras lenguas como el alemán, el italiano, etc., no están con esa actitud tan fundamentalista y tan vieja, creo yo.

La segunda razón que explica porque esta experiencia emerge del mundo académico latino, es que los focos situados en los siglos XIX y XX, especialmente en Francia e Inglaterra, focos de la historiografía mundial entran en decadencia, que lo vimos a partir de nuestro primer congreso y como dijo Peter Burke en este primer congreso HaD, hoy la novedad viene por la periferia, yo creo que cualquier país aprovechando lo barato y lo democrático, que es el funcionamiento de Internet y otras cosas, aprovechando la ventaja del retraso, pues puede ser foco como esta pasando con HaD, aunque sea una iniciativa que surja de lo que fue antes periferia, y España desde el punto de vista historiográfico fue periferia respecto de Alemania en el siglo XIX y de Francia e Inglaterra en el siglo XX y es ahí donde surge la ventaja del retraso, el no haber tenido escuela propia de nuestra disciplina en los siglo XIX y XX, nos permite, partir sin el lastre de aquellas historiografías con una mayor tradición, nos permite inaugural desde nuevas posiciones, con nuevas iniciativas historiográficas en el nuevo siglo.

En tercer lugar, nos beneficiamos del ámbito latino, por haberse implantado entre nosotros en los años sesenta y setenta las vanguardias historiográficas del siglo XX de una manera incluso relativamente equilibrada, Annales, Materialismo-Histórico, (Neo)positivismo, digo relativamente equilibradas, pues así como en Francia, donde la escuela de Annales fue hegemónica, de hecho historiadores marxistas se consideraban la parte izquierda de la Escuela de Annales, es desde Lucien Febvre hasta Michel Foucault pasando por Abel Sobur o Pierre Vilar. En el caso de Inglaterra, donde la iniciativa historiográfica pasa por Past and Present, por la historiografía marxista inglesa. Mientras en EE.UU., más bien la iniciativa historiografía tiene que ver con el positivismo de la Historia Social o la Nueva Historia Económica. Sin embargo, en el ámbito latino europeo o latinoamericano, se dio una recepción de estas iniciativas que venían del extranjero y que venía de Europa de una manera equilibrada. España, en ese sentido fue un laboratorio perfecto, donde había historiadores más marxistas que annalistas o más annalistas que marxistas, pero en general, se reconoció siempre el carácter conjunto y unificado de alguna manera con sus diferencias de todas las iniciativas renovadoras de los años sesenta y setenta que entraron por Los Pirineos en España. De manera que eso nos da cierta facilidad para recoger el testigo de la renovación historiográfica en España y América Latina, digo con más facilidad que en los EE.UU., por ejemplo, donde la implantación de Annales y el marxismo fue muy marginal en los años sesenta y setenta, y de hecho allí, se vive una situación en cuanto a debate historiográfico de forma típica, que afortunadamente en el universo historiográfico latino no la vivimos así.

Creo, que en Europa, salvando el Reino Unido de Gran Bretaña, no se vive así, es que en los EE.UU. , acerca del debate historiográfico, al parecer hay dos posiciones, los partidarios de volver al siglo XIX con el positivismo ranqueano o los partidarios de la fuga hacia delante del postmodernismo y del disbujamiento de la Historia como oficio, como ciencia, retornando un poco más atrás hacia la literatura. York Segel, un importante historiador germanoestadonidense y de los mejores especialistas que tenemos en temas historiográficos, en su día presidió la Comisión Internacional de Ciencias Históricas y participó dando una conferencia en unas de las plenarias del segundo congreso internacional de HaD, él decía, que en la actualización de un libro de historiografía más o menos reciente, la Historia en el siglo XX, introdujo en un apartado del libro el trabajo de HaD y decía, que estábamos en el medio punto, como se dice en inglés, cuando nosotros abominamos eso de la tercera vía, aunque algunos se ríen pensando en Tony Blair, pero no. También, se entiende como tercera vía como método de afrontar la realidad, diciendo que no me comprometo y que hay dos posiciones y procuro estar a bien con unos y con otros, con clásicos y postmodernos y con eso me encuentro bien.

Eso esta bien como opción individual para prosperar en la academia, pero como estrategia historiográfica es un verdadero desastre, porque no hubiéramos llegado tan lejos sino hubiéramos tomado postura, y nuestra postura es sencillamente apoyarnos en algo que es difícil en EE.UU., porque tuvieron muy poca vigencia en la vanguardia historiográfica del siglo pasado, para que con toda esa experiencia, encontrar nuevas síntesis y nuevas vanguardias en el siglo XXI, por lo cual creo que estábamos en mejores condiciones de afrontar las nuevas necesidades de nuestra disciplina en el siglo XXI sin hacer tabla rasa de las vanguardias del siglo XX como los colegas norteamericanos, lo cual no quiere decir que hayan recibido con éxito enorme de critica positiva el libro que se publico con motivo del tercer congreso internacional de HaD, que era un resumen de las actas del segundo congreso, más el manifiesto que se publicó en New York con el título de Historia bajo Debate, Story under debat, pues tuvo un éxito tremendo de critica, pero yo no me haría demasiadas ilusiones que tuviera excesivos seguidores. Primero porque no es fácil para una iniciativa donde los que la encabezan están en Europa y concretamente en España, y tiene una fuerza importante en Centroamérica y Suramérica, y en Norteamérica con México, en la Norteamérica no anglófona, por tanto esto no es nada fácil. Pero si ha tenido una acogida con mucho interés, pues nosotros dejamos atrás ese debate sobre los dos extremos, pues nos parece un debate extremista, entre los que dicen volver a la Historia tal como fue de L. Ranke o bien, volver a la literatura, si esas fueran las opciones que tuviera nuestra disciplina no nos queda más que como en la vida de Brian (Life Of Brian) pues suicidarnos delante del cristo crucificado, eso en clave generacional, porque probablemente no viste la vida de Brian muchos de los que están aquí, parece que sí y me alegro que sea así porque saben lo que estoy diciendo.

Existe una amplia autopista donde nos vamos a mover y nos estamos moviendo la mayoría de los historiadores, que no estamos dispuestos a volver al siglo XIX, ni lanzarnos al pantano de los cocodrilos de adsorción por parte de la literatura con todo el respeto de las colegas que están, que son de filología. Para nosotros sería como la manzana de la serpiente en el Edén, ni más ni memos porque entonces si no habría posibilidad para revindicar el futuro de nuestra disciplina para los licenciados en Historia y como me gusta decir a mi a los que fueron alumnos/as lo saben, no nos pagaran si esto se transforma en una afición literaria porque dependeríamos del mercado, de los libros de Historia, quedaría nuestra disciplina para un grupito que pudiera sobrevivir vinculados a los archivos o las bibliotecas, etc., para nada ese es el futuro que abogamos nosotros, lo hablo ya sólo en el plano de la sociología académica, no digamos ya en el plano estrictamente epistemológico que es donde se plantea el debate. Hay que ver que cuando estamos en un debate epistemológico tenemos que  tener en cuenta cuales son las consecuencias laborales en este caso y las consecuencias profesionales o políticas en algunos casos, revindicamos no practicar la praxis del avestruz.

Somos una iniciativa latina, abierta a toda la historiografía mundial con humildad pero también revindicando nuestra identidad latina. Es inmenso el campo de expansión que tiene HaD, en el propio universo académico latino y por otro lado, en el universo académico no latino, pero que piensan como nosotros en un mundo multilateral y multilingüe. El mayor problema es la falta de hábito de que exista una tendencia historiográfica que pueda servir de referencia y que no ha nacido ni en Francia, ni en Inglaterra, ni en EE.UU., ese es el problema. El problema no es la falta de hábito que tienen esos países, sino la falta de hábito que tenemos nosotros entre españoles, entre mexicanos o latinoamericanos. También, aquí seria aplicable siguiendo con la clave generacional, volver al libro de Frantk Fanon,“Los condenados de la tierra”, sobre la auto colonización de tipo ideológico y cultural de países que durante mucho tiempo fueron colonias, no seria el caso de España naturalmente, que siempre fue metrópolis, pero siempre fue dependiente en cuanto a iniciativas historiográficas de lo que viniera del extranjero, de lo que esta escrito en inglés o en francés, o en caso del Derecho de lo que esta escrito en alemán, eso es lo que vale y lo que esta escrito en español o lo que se nos ocurra a nosotros no vale, ese es el mayor problema que tenemos, pero que vamos superando con éxito, porque las realidades son muy evidentes.

En fin, la clave de éxito de Historia a Debate (HaD), es que reunimos un conjunto de reflexión y de  trabajo red. Y desde que aterrizamos en Internet es una actividad diaria a la que estamos vinculados de ocho mil colegas diariamente. Eso crea escuela por supuesto, y es una manera distinta de entender el oficio porque rompe de alguna forma, sobre todo los que coordinamos más, pero todos los que seguimos los debates lo sabemos porque rompe el aislamiento típico de todos aquellos que hacen el trabajo del archivo, de las fuentes, el trabajo de reflexión, el trabajo de redacción diario, además, del trabajo del tema de las clases. Por lo tanto la clave del éxito es dedicarnos a una historiografía, participativa, investigación participativa, es actual y que al mismo tiempo sabemos que hoy, lo que es nuevo y no esta en Internet, no existe. Es decir, que hoy para tener toda iniciativa que se aprecie ser nueva, tiene que estar en el nuevo mundo y hoy el nuevo mundo, es digital.

Parte V. Debate del Seminario “La sociabilidad académica en la era global”.

Carlos Barros
Universidad de Santiago de Compostela

Carlos, como no conozco la Web y el manifiesto historiográfico, no estoy seguro, sí HaD es un paradigma teórico y metodológico como puede ser la Escuela de los Annales o todas las demás o sencillamente es un marco mucho más amplio de una comunidad de historiadores con unas ciertas ideas más generales para lo que debe ser su tarea, dictar directrices y actividades específicas.

Insisto en lo que dije, que somos una red, una comunidad de historiadores y una tendencia alrededor de una plataforma, que es el manifiesto historiográfico. Entonces en la plataforma historiográfica, que en sí misma es una novedad con respecto a las tendencias historiográficas que nos precedieron. El acuerdo nuestro es desde unas posiciones que van desde el concepto de la Historia hasta el compromiso de los historiadores con la sociedad en nuestro tiempo. Esto no ha sido así en las tendencias que nos precedieron, ni desde la tendencia de L. Ranke hasta la microhistoria, por hablar una microtendencia más reciente, vamos no tanto, porque ya tiene más de vente años y creo que no esta activa ya en estos momentos. Nos distinguimos, al no nacer por una línea de investigación o tema de investigación, sino alrededor de unas posiciones epistemológicas sobre la Historia, que pasa por redefinir nuestra disciplina, sus relaciones con la sociedad y con los temas que están más en el centro del debate de nuestra profesión, eso es una diferencia que no hice notar y que es muy evidente. Es decir, es una tendencia historiográfica en el doble sentido, historiográfica de conjunto de historiadores y porque la temática que nos interesa es la reflexión sobre la disciplina en primer lugar y así esta definida. Es una comunidad de historiadores que estamos de acuerdo en diversas ideas y posturas, dado el grado de fragmentación y especialización que existe en nuestra disciplina.

Esto no quiera decir que nosotros no tomemos una posición sobre las líneas de investigación y la práctica empírica, de ahí que vamos a potenciar en esta fase que estamos de la red temática, que empezó en el año 2006 y termina en el 2008 y antes del próximo congreso, vamos a potencial la creación de grupos de investigación en red, en algunos casos con temáticas historiográficas y en otros casos con temáticas empíricas, para tener una posición definida sobre la línea de investigación. Pero nunca va ser como Annales d’histoire économique et sociale que estuvo vinculada primero a la historia económica después a la historia de las mentalidades, etc. Vamos a tener líneas de investigación especificas, bien que se nos ocurra a nosotros o bien apoyando algunas que se le ocurran a otros. Pero eso nunca va ser el elemento esencial que nos una, serán las posiciones de tipo epistemológica, metodológicas e historiográficas con la historia y de relación con la sociedad las que nos une. Algunas ya están planteadas, vamos hacer historia mixta como historia global, vamos apoyar la recuperación de la memoria histórica como memoria histórica activa, vamos apoyar una historia mundial pero como una nueva historia global, planteado desde el segundo congreso internacional de HaD. Y no lo haríamos en ningún caso si no tuviéramos una posición de partida común de tipo historiográfico y teórico. En ese sentido, es una novedad, porque normalmente si uno quiere ver cuales son las posiciones epistemológicas y teóricas de Annales, el marxismo, la nueva historia económica, el estructuralismo, tiene que sumergirse bastante en los textos de los promotores y no es nada fácil. Nosotros lo damos trillado, vas al manifiesto historiográfico y allí tienes diez concepciones teóricas-metodológicas, para que nadie diga que no tenemos una posición común. Bueno esto afecta a los firmantes, después hay una posición común mucho más amplia y muy valiosa, que es la que tiene que ver con todos los que participamos en HaD como comunidad académica de nuevo tipo, que es muy valiosa y a mi me gusta decir que una persona que entra en nuestra lista y aguanta un mes o dos, ya comparte con nosotros un estilo, porque lo sabemos. Porque el que no lo comparte no sigue, y yo digo incluso que no nos interesa, ya que a veces algunos dicen que para que voy a perder el tiempo ahí, a mi me preocupa lo mío, y ese grado de intolerancia no nos interesa para nada. Lo que define por exclusión en este caso, es una franja internacional de historiadores que estamos interesados una serie de cosas y que compartimos en este caso tácitamente una serie de cosas y que corresponde digamos lo que seria la tendencia historiográfica, siguiendo una metáfora que le gusta mucho a los colegas de Annales en su círculo más amplio, de manera que por el sistema de círculo, un círculo más reducido, sería los que llevamos esto diariamente, un círculo sería los que construimos el grupo del manifiesto de HaD que tenemos una posición bastante común, detallada, etc. Y el círculo más amplio seria toda nuestra zona de influencia, esos ocho mil colegas, que claro no son diariamente los mismos, que entran en nuestra Web, leen nuestros mensajes y participan en algunos de nuestros debates o en nuestros congresos, siempre poniendo por delante la posición teórica de partida y ahora vamos a desarrollarnos de cara a ver como esto se puede proyectar en la práctica empírica, y sí no hiciéramos eso entraríamos en contradicción con el nuevo paradigma que queremos proponer, es decir, acabaríamos que es lo que paso en gran medida con Annales y con la  historiografía marxista, de lo contrario caeríamos en un desfase de un discurso positivista y una práctica muy positivista muy empírica, para no caer en ese error, se quiera o no de las vanguardias historiográficas del siglo pasado.

Nosotros vamos a tratar en la medida de lo posible, compaginar lo que decimos con lo que hacemos, pero para eso tiene que ir por delante las posiciones comunes de partida en el campo de la epistemología y la teoría, y ver como eso se puede proyectar en la práctica empírica. Pero, eso tiene que ver con nuestro desarrollo futuro, lo cual hablaremos la semana que viene.

Carlos, al consultar la Web de HaD encuentro en el apartado de Debates uno que se nombra ¿“Qué Enseñanza de la Historia en el siglo XXI?, que en su momento escribí que no esta de acuerdo con ese título porque reduce su propio objeto de estudio, ya que debería ser Didáctica de la Historia, para que incluya también el aprendizaje, que también es tan importante en el oficio de profesor de Historia. La pregunta que deseo hacerle es la siguiente: ¿Cómo el movimiento historiográfico de HaD va a contribuir en la enseñanza y aprendizaje de la Historia con el mismo rigor científico que ha construido una nueva historiografía?

Ya sabes que te devuelvo a ti la pelota, que en principio tu tesis doctoral la vamos hacer sobre el nuevo paradigma historiográfico y la Didáctica de la Historia. Yo creo que eso es algo que tiene que ver con un campo especifico del ámbito de lo que nos interesa en HaD a debate que es la Didáctica de la Historia y ahí lo que estamos es construyendo una alternativa. Creo que en el segundo congreso, hay una aportación importante, pero todavía es insuficiente o sea en el grado de precisión. Tenemos algunas ideas claras sobre lo que puede ser el nuevo paradigma historiográfico, pero hoy no lo podemos decir con respecto a lo que puede ser un nuevo paradigma didáctico, yo en ese sentido soy humilde y pregunto cuando me invitan y más bien explico cual es la experiencia de HaD como crear nuevos paradigmas y le devuelvo la pelotas a los como tú se mueven en ese campo de la Didáctica de la Historia. Pero seria muy largo decir aquí lo que hemos hablado de cómo implementar eso.

Pienso que hay que prestar atención a lo que llaman Nuevo Paradigma Educativo Anglosajón, ya que puede haber cosas interesantes como ya hemos hablado y yo lo he dicho públicamente, en algún otro lugar y cosa a muy rectificar por las contaminaciones postmodernas que tiene el nuevo paradigma educativo que tiene el inglés. Pero de todas maneras, como nosotros somos una historiografía abierta, vamos a recoger y articular esas novedades, al menos el término nuevo paradigma educativo así como el nuevo paradigma historiográfico si buscáis en Internet, remite a HaD y la terminología de nuevo paradigma educativo remite al mundo anglosajón y esta siendo recibido miméticamente en el universo latino. Eso aplicado a la Historia nosotros tenemos que ser capaces de reconstruir ese concepto de acuerdo con la propia experiencia nuestra, de debate y reconstrucción historiográfica.