Hola a todos.

Hace poco tuve la suerte de encontrar este libro: “España/Catalunya. Un diálogo con futuro” (Planeta, 1998), que tiene la estupenda particularidad de estar escrito por especialistas (historiadores, demógrafos, economistas) catalanes y no catalanes, puestos de acuerdo para aclarar las causas y sobre todo los DATOS del contencioso. Pues está claro que, junto al Plan Ibarretxe, el tema catalán va a marcar la legislatura y la propia presencia del socialista ZP al frente del gobierno de España..

El libro estaba en Ofertas de la Casa del Libro de Madrid, rebajado de 15 a 2 euritos… una metáfora perfecta del sarcasmo del asunto: mientras se azuzan las emociones, los datos no se conocen, o peor, no interesan. Cuando es un libro que debería haberse publicitado como un bien común, haber tenido reediciones, haberse distribuido en bibliotecas… Pero vamos al grano:

Intentaré resumir cuatro aspectos significativos: 1) el peso real de la inmigración no catalana en Cataluña; 2) el porcentaje de hablantes de lengua catalana; 3) el saldo de la arrojadiza balanza de pagos entre Cataluña y resto del Estado; y 4) la cuantía y carácter de la innegable aversión mutua entre ambos colectivos.

1) Sobre la INMIGRACIÓN desde el resto de España, hay que tener en cuenta la fecha del libro (1988), pues los datos aún no están entremezclados con el boom de la inmigración extranjera, que se produciría precisamente a partir de esas fechas.
Pues bien, los datos son:

POBLACIÓN RESIDENTE EN CATALUÑA

SEGÚN SU LUGAR DE NACIMIENTO (Censo de 1991)

De un total de 6,059.494 residentes, el 67,5% son nacidos en Cataluña, unos 4 millones. De los 2 millones restantes, destacan los 864.000 andaluces (un 14%). Los siguientes colectivos son 170.000 extremeños (un 2,8%), 154.000 castellano-leoneses (un 2,54%), 150.000 aragoneses (un 2,5%) y 140.000 castellano-manchegos (un 2,3 %). El resto de procedencias es casi simbólico. El resumen es que en Cataluña residen más nacionales de otras procedencias que en ninguna otra comunidad, a excepción de Madrid. Un tercio de la población catalana ha procede de fuera. Y téngase en cuenta que estas cifras no incluyen a los hijos de la inmigración, nacidos ya en Cataluña. — Por el contrario, sólo 275.000 de los nacidos en Cataluña (hijos de inmigrantes retornados muchos de ellos) viven fuera de ella: un modesto 6% del total de nacidos en la región.

— Hasta aquí el resumen del artículo citado —

Añado yo que esta situación habrá cambiado tras la ola de inmigración extranjera a partir del 2000: quizá Cataluña albergue a un millón de los -como mínimo- cuatro millones de inmigrantes que tenemos hasta el momento.

Es decir y resumiendo: hoy en día, es probable que la mitad de la población catalana sea inmigrante o hija de inmigrante, lo que puede llegar al 60% si incluimos a ese millón de inmigrantes extranjeros.

Llegados a esta conclusión, pueden entenderse mejor la sociología electoral en Cataluña. En las últimas elecciones autonómicas de 2003, los partidos nacionalistas (31% CiU, 16,4% ERC) consiguieron un 47,4% de los votos emitidos (un similar 46,5% cuatro años antes, en 1999), mientras los partidos estatales (31% PSC, 12% PP, 7,3% ICV) totalizaron un 50,3 % (un 48,8% en 1999)… Lo cual se corresponde bastante bien con los dos sectores de población delimitados en este artículo. Todo ello, con la salvedad de que los partidos estatales PSC e ICV tienen en la región un marcado carácter catalán, y son casi autónomos (incluso de nombre) de sus matrices nacionales. Asimismo, el nacional PP tiene allí un techo en torno al 12%, lo cual señala en el mismo sentido: Cataluña, en su inmensa mayoría, vota nacionalismo y/o catalanismo.

Conclusión provisional 1ª

Para mí, todos estos datos y consideraciones llevan a lo siguiente: Cataluña es una comunidad regional distribuida casi al 50% en población autóctona e inmigrada, pero con una cultura “local” (“nacional”, si se prefiere) suficientemente fuerte y sugestiva como para que la problación inmigrada haya hecho regionalizarse marcadamente a los partidos de ámbito estatal. Hasta el extremo de que éstos (PSC e ICV) han asumido como propia la reforma abierta del Estatut de autonomía, en un proceso ahora mismo en definición.

Una conclusión similar (bipartición e integración) se desprenderá de los datos de la cuestión lingüística, en el mensaje siguiente.

Saludos

Juan Blanco
Técnico en Restauración de Monumentos.
Patrimonio Nacional
Madrid